Javier Soler (Profesor de Educación Física): «Decidir sin responsabilidad»

«Un buen sistema educativo tiene que sembrar libertad, pero también responsabilidad»

Hoy los menores que gozan de una cierta independencia de su núcleo familiar y que son conscientes también de su desarrollo biológico que les acerca a los adultos, los adolescentes, los “teenagers”, viven su despertar al mundo real con muchas ventajas, algunos privilegios y bastante autonomía en muchas cuestiones que las generaciones previas no conocieron. No son las únicas diferencias ni las más importantes. La ausencia de responsabilidad en cualquier fallo que cometan por toda esa privilegiada libertad es lo que más y mejor distingue a este rango generacional.

El otro día un alumno me pidió hablar y me comentó que había decidido portarse bien en clase. Era una buena decisión. El problema es que lo podía decidir de modo efectivo e independiente de la misma manera que podría hacerlo al contrario. Nadie podría exigirle nada en el segundo caso.    El proceso natural de maduración personal se produce cuando el joven aprende de su experiencia y es consciente de que las malas decisiones conducen a malas consecuencias .

Ahora no sucede así. Todo el sistema, el educativo y el social, está pensado para que el individuo, sobre todo si tiene pocos años, este exento de responsabilidad negativa. Nada de lo que salga mal es su culpa. Todo es responsabilidad del “sistema”, ya sea el educativo o el social. Creo que esto conducirá a un escenario de sociedades mucho más llenas que sus inmediatamente anteriores de individuos fracasados, inconscientes e irresponsables.

Todo esto tiene su derivada política. Esos adolescentes que deciden sin que se le pidan ningún tipo de explicaciones sobre lo que deciden  hacer y además se les exime de lo que salga mal he observado que a la hora de votar tampoco analizan las cualidades objetivas de los candidatos si no que empiezan a materializar su decisión por cuestiones superficiales cuando no anodinas… Fulanito es guapo, zutanito  se toma vinos y parece majo , menganita tiene un tipazo, el de más allá toca la guitarra… no importa si el guapo no tiene cerebro, si el que se toma vinos y parece majo sea un falsario o si la del tipazo tiene unas evidentes y extrañísimas conexiones económicas .

Siempre ha habido un grado de superficialidad en una parte del electorado, lo llamativo es que esa parte del electorado ha crecido mucho en los últimos años.  La irresponsabilidad y la falta de análisis a la hora de votar creo que tienen un parentesco cercano y consanguíneo. Es un error a la hora de ayudar a crecer a un menor de dieciocho pero mayor de trece darle una libertad sin responsabilidad y no enfrentarle a sus propias decisiones. Decidir que no piense, que no reflexione, que se columpie en el vacío es una grave equivocación y nos avoca a una sociedad pobre de espíritu y pobre en sus decisiones.

Un buen sistema educativo tiene que sembrar libertad, pero también responsabilidad. Si nos quejamos del resultado de la ley educativa en tantos aspectos, una ley educativa que ha sido siempre la misma en su base y mayor grado de irresponsabilidad en cada reforma, tendremos que ir a una legislación diferente. Para que los resultados sean diferentes y mejores, las reformas deberán ser también diferentes y mejores.

Autor: Javier Soler-Espiauba Gallo / Profesor de Educación Física.

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