Doctora Rocío Pérez Montes: “Pensemos que conforme avance la vacunación, empecemos a vislumbrar un escenario mucho más optimista”

La doctora Rocío Pérez Montes es hematóloga en el Hospital Sierrallana desde noviembre de 2020 aunque lleva más de 20 años de profesión como especialista en Hematología en el Hospital Marqués de Valdecilla, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera en el área de Hemostasia/Coagulación.
Esta experta en trombos analiza para el Colegio de Médicos de Cantabria la crisis que ha desatado en la campaña de vacunación la relación entre las fórmulas de AstraZeneca y Jansen inoculadas a algunos ciudadanos con trombos graves que han sufrido tras vacunarse, una relación que no se ha demostrado pero ha generado una ola de miedo en la población general que ha producido un retraso en el proceso de vacunación en todo el mundo.

La pandemia no acaba de resolverse con la cuarta ola y, sobre todo, con los parones en la vacunación por la “crisis de los trombos” de la vacuna de AstraZeneca y ahora  de la de Jansen. Esta última ha producido  siete trombos en seis millones de vacunados, con estas cifras  ¿tiene algún sentido esta crisis? 
Teniendo en cuenta que algunos de los efectos adversos comunicados tanto con la vacuna de AstraZeneca, como con la de Jansen, han sido complicaciones trombóticas graves, no es difícil entender el miedo generado. No obstante, es importante recalcar la baja frecuencia de este tipo de reacción adversa, estimada en torno a un caso por millón.
Según datos publicados por diversas sociedades médicas y científicas, como la Sociedad Española de Trombosis y Hemostasis (SETH), la asociación, plausible, no está demostrada, y los casos han sido tan escasos como cercanos a la incidencia esperable en población general. Como medida cautelar, se ha activado la alarma de farmacovigilancia como medida de seguridad.

Es inevitable que la población tenga miedo con las informaciones que leemos cada día  y no quiera  vacunarse con estas marcas ¿qué mensaje mandaría como hematóloga a la sociedad? Como hematóloga, suscribo totalmente el mensaje publicado en el último posicionamiento de la SETH. Sigamos las instrucciones respecto a la vacunación procedente de las autoridades sanitarias, siendo recomendable recabar información de fuentes fiables como las Sociedades Médicas, las instituciones sanitarias y las administraciones, desconfiando de fuentes no contrastadas o bulos.

Por otra parte, e insistiendo en lo más relevante, también hay informaciones tranquilizadoras que aseguran que los efectos secundarios existen en una proporción ínfima  hasta con ibuprofeno pero ¿es así en el caso de los trombos? es decir, ¿en qué medida puede provocar un trombo grave  el efecto secundario de una vacuna?  Los casos comunicados han sido cercanos a 30, en más de 20 millones de personas vacunadas. Siendo la trombosis un fenómeno de baja frecuencia, se estima que de forma global puede presentarse en 1-2 de cada 1.000 personas en cada periodo anual. Si comparamos el riesgo de la vacuna, con el riesgo de la enfermedad por coronavirus, debemos resaltar que la infección por Covid-19 ha demostrado un elevado potencial trombogénico, tanto en frecuencia como en severidad. Los pacientes con enfermedad leve tienen un riesgo trombótico estimado en torno al 1%, claramente superior al de la población general. Este riesgo se incrementa al 5% en pacientes hospitalizados, y puede alcanzar el 20-25% en pacientes críticos (UCI). De nuevo volviendo al mensaje de la SETH según estos datos, el beneficio debido al riesgo evitado por la vacunación, supera ampliamente los riesgos descritos hasta el momento.

Usted trabaja  en el servicio de Hematología de Sierrallana ¿cómo ha afectado esta  crisis  a su Servicio? La preocupación de la población se traduce en consultas más frecuentes. Hemos recibido, y seguimos recibiendo, llamadas especialmente de personas citadas para vacunación con AstraZeneca que, o bien tienen antecedentes trombóticos o están diagnosticados de algún tipo de trombofilia biológica. Intentamos resolver sus dudas con información actualizada de sociedades científicas, y teniendo en cuenta el contexto clínico de cada paciente. Otro subgrupo de pacientes muy preocupados, son aquellos con cifras bajas de plaquetas. Intentamos explicarles que, aunque la vacuna pudiera de forma infrecuente dar lugar a un descenso en la cifra de plaquetas, el hecho de tenerlas bajas, no es un factor de riesgo para el desarrollo de complicaciones.

Para terminar,  el Colegio de Médicos está preocupado por el cansancio acumulado de los profesionales ¿percibe esta tendencia en su hospital?
Esta crisis ha generado cansancio en todos los ámbitos de la sociedad, no solo en los profesionales sanitarios. Después de todo el camino recorrido, pensemos que conforme avance la vacunación, empecemos a vislumbrar un escenario mucho más optimista.

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