Sala Argenta llena con Cáritas en el ’75 años de amor por los demás’

’75 años de amor por los demás’. Esa es la frase con la que Cáritas ha celebrado en nuestro país a lo largo de este año sus tres cuartos de siglo de historia. Anoche, en una Sala Argenta totalmente llena, se puso el punto final a los distintos actos de celebración que se han programado a lo largo de estos últimos doce meses. Un concierto solidario al que el público respondió agotando todas las localidades disponibles. Una muestra del respaldo social al trabajo que Cáritas realiza acompañando siempre a las personas más vulnerables.

Junto a las personas de Cáritas Diocesana de Santander estuvo ayer también su presidente nacional, Manuel Bretón; el Obispo de Santander, Manuel Sánchez Monge; el presidente de Cantabria; Miguel Ángel Revilla; el vicepresidente regional, Pablo Zuloaga; la consejera de Educación, Marina Lombó; la consejera de Presidencia, Paula Fernández, o la alcaldesa de Santander, Gema Igual, entre otras autoridades.

En su saludo inicial, la directora de Cáritas Diocesana de Santander, Sonsoles López, agradeció a todas las personas trabajadoras, voluntarias, socias, donantes, colaboradoras y, en general, al conjunto de la sociedad, su aportación para conseguir un mundo más justo.

EL CONCIERTO

Ayer fue la primera vez que el Coro Joven de Santander y el Coro Lírico de Cantabria unían sus voces para presentar un concierto que incluía en su repertorio músicas de todo el mundo, canciones populares, fragmentos de zarzuelas y un repertorio de villancicos. Estuvieron acompañados por la pianista Ana González Pastor y, por una orquesta de cámara que acompañó en la parte final dedicada a la música navideña.

CÁRITAS DIOCESANA DE SANTANDER

Actualmente, Cáritas Diocesana de Santander acompaña a más de 6.000 familias a través de 62 Cáritas Parroquiales y gracias a la colaboración de 511 personas voluntarias y 40 contratadas. Su presupuesto anual ronda los 3 millones de euros anuales, de los que el 85% procede de aportaciones privadas. El número de socios y donantes se sitúa en torno a los 1.400.

Además, tiene proyectos específicos dirigidos a personas sin hogar, mujeres en situaciones de vulnerabilidad o exclusión y un centro socio sanitario para enfermos crónicos, así como programas para mejorar la empleabilidad de las personas y trabajar con la infancia, adolescencia y familia.

A lo largo de estos 75 años, la entidad ha sabido adaptarse a una realidad cada vez más cambiante para poder cumplir con su misión de acompañar a las personas que más sufren la desigualdad y la pobreza en los márgenes de la sociedad. Tras la pandemia, Cáritas Diocesana de Santander ha recibido a personas que nunca antes habían tenido que pedir ayuda. Gente con economías precarias o empleos en sectores que han sufrido especialmente las consecuencias de la crisis sanitaria y que, de un día para otro, se han visto incapaces de hacer frente a sus gastos cotidianos. Esta nueva realidad surgida ha llevado a la entidad en Cantabria a revisar su patrón de atención actualizándolo e implantando nuevos modelos de respuesta a las necesidades de las personas.

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