Cantabria verde, con árboles y paisajes para mantener un contacto directo con la naturaleza

En poco más de 5.000 kilómetros cuadrados Cantabria despliega un formidable abanico de paisajes y ambientes, dónde destacan sus valles siempre verdes y sus bosques de especies frondosas y caducifolias. Es por ello que en esta comunidad existe un amplio abanico de actividades para aquellos que quieran un contacto directo con la naturaleza como las visitas descritas a continuación.

Parque Natural de las Secuoyas, situado a las afueras de la localidad de Cabezón de la Sal, es una parada obligatoria para los amantes de la naturaleza en donde encontrarán más de 2 hectáreas de bosque donde admirar gran cantidad de secuoyas de hasta 40 metros de altura.

El Jardín Botánico del Parque de Alceda se encuentra situado a orillas del río Pas en la localidad de Alceda. Dispone de numerosas especies de árboles distribuidas en sus 7 hectáreas de terreno, lo que le convierte en uno de los mejores jardines botánicos de todo el Cantábrico. Se trata de un museo al aire libre dedicado a los árboles con numerosos espacios abiertos entre sendas donde los visitantes podrán pasear y disfrutar de la tranquilidad.

El Jardín Botánico de la familia Botín es la mayor atracción en la localidad de Puente San Miguel. Esta finca particular constituye una de las mayores concentraciones de árboles singulares de la región, con una gran variedad de especies y numerosos ejemplares centenarios. Está abierta al público para aquellos que deseen conocer este monumento vivo a la naturaleza dando un paseo por este impresionante jardín de más de siete hectáreas de extensión.

El Arboreto de Liendo es una curiosa colección de más de 150 árboles de todo el mundo, dónde nos encontramos con una gran cantidad de especies autóctonas de Cantabria junto con ejemplares exóticos. Situado en la localidad de Liendo, el visitante podrá pasear entre árboles y arbustos, además de visitar su Centro de Interpretación.

La Finca Cotubin, situada en Esles de Cayón, posee una casona del siglo XIX y unos espectaculares jardines con diferentes especies arbóreas singulares entre las que destacan una secuoya, seca desde hace unos 10 años, y hoy  transformada en un enorme lapicero.

En este mismo municipio se encuentra la finca La Cueva, que reúne en su jardín tres ejemplares catalogados como Árboles Singulares: un ciprés de Monterrey, un Tilo de 35 metros de altura y un Pino de 32 metros.

La ruta de los árboles singulares por el Monte Áa se encuentra situada en la vertiente sur de la Sierra de Cabuérniga. Se trata de una amplia zona cubierta de un frondoso bosque, alcanzando alguno de sus ejempleras la condición de Árboles Singulares, gracias a su tamaño e imponente porte.

El itinerario comienza en la localidad de Ruente, una excursión sencilla por buenas pistas y sin grandes desniveles, de unas tres horas de duración.

Imagen: Parque Natural de las Secuoyas, en Cabezón de la Sal.

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