«El sector de la cultura y las artes escénicas es para este gobierno y creo que para toda España una de las áreas más importantes a proteger», así lo afirmó la ministra de Hacienda y Portavoz de Gobierno, Maria Jesús Montero a una pregunta de cantabriadirecta tras el último Consejo de Ministros. Hemos querido entrar en dos camerinos de las Artes Escénicas para conocer cómo viven la situación de pandemia.

MARTA LÓPEZ MAZORRA – ARTE EN ESCENA

«Si no hubiera sido por el arte, la música, la literatura, la poesía, el circo, o por el cine y los creadores visuales… ¿qué hubiera pasado?», así se presenta una de las artistas más originales de Cantabria en la forma y recursos que emplea, Marta López.

¿Cómo definiría la situación actual de las artes escénicas en Cantabria? Estamos paralizados, con temor e incertidumbre, pero activos y unidos en la búsqueda de propuestas, soluciones y cambio de modelos para poder continuar con nuestra actividad y que la industria cultural de nuestra comunidad autónoma y en concreto la escénica se reanude de la mejor y más segura manera posible sin perder calidad. Son muchas las familias de la escena en Cantabria que generan riqueza no sólo económica, sino una riqueza intangible de pensamientos y emociones que afectan a todos, a toda la sociedad de forma directa e indirecta. Hay que llegar con el respaldo de la administración, a soluciones urgentes y flexibles, para que no haya que lamentar pérdida de empleos y quiebra de compañías que hagan desaparecer nuestra riqueza escénica.

¿Qué puede hacer ahora mismo una pequeña compañía de teatro?  Es momento de ser cautos y aplicar el sentido común para hacer prevalecer las medidas de seguridad para que esta situación tan grave no se vuelva a repetir. Desde nuestra compañía Arte en Escena, solo podemos intentar recomponer calendario de actuaciones suspendidas, proponer soluciones escénicas y propuestas que no conlleven riesgo para los artistas y para el público. Y aquí la administración debe ayudar. Ayudar no cancelando sino aplazando los espectáculos contratados, tratar de llevarlos hacia final del año, y en caso de no poder encontrar fechas por las razones que sean, financiar las suspensiones. Toca salvar la situación que estamos viviendo, sobrevivir al presente, y lo conseguiremos estoy segura, pero necesitamos tiempo. Por eso es ahora cuando la administración tiene que ayudar. Nos tiene que rescatar, como hace con otros sectores.

La compañía Arte en Escena, ¿cómo se esa visto perjudicada desde el 14 de marzo? Pues como otras muchas, con la suspensión de todas nuestras actividades, representaciones y cursos de formación programados, incluso desde días antes del 14 de marzo. En nuestro caso estábamos inmersos en los ensayos para el estreno de un nuevo espectáculo y de su estreno en Cantabria, la obra infantil con marionetas “El dragón, la princesa y el caballero por sorpresa – La leyenda del Cúlebre”. Un espectáculo en el que hemos puesto mucha ilusión y que tiene ya diez representaciones programadas. Un espectáculo que cuenta con actores y participación del público. Esta producción debido a los riesgos que conlleva para los actores y para el público que participa activamente en ella, está paralizada por completo y no sabemos cuándo podremos retomar ensayos y posteriormente representar. Aún sigue siendo una incertidumbre todo.

¿Confía en las ayudas públicas para salir adelante? Llevamos dos meses metidos en las casas. Si no hubiera sido por el arte, la música, la literatura, la poesía, el circo, o por el cine y los creadores visuales… ¿qué hubiera pasado? Al igual que la sanidad y la salud pública son esenciales y esta pandemia nos ha demostrado que hay que reforzarla. Que la ciencia y la investigación son cruciales en nuestro futuro, pero la cultura es un bálsamo por el que hay que apostar e invertir. Lo esencial, el cambio de modelo social al que nos enfrentamos debe reflejarse en los presupuestos. Tenemos que mejorar y apostar por el sector cultural.

Por último, apelo a su imaginación, dígame o dibújeme en líneas, una obra de teatro que defina lo que estamos viviendo. En este periodo de cuarentena y de delicada situación de salud pública, hemos convivido con el aislamiento, con la enfermedad, con la muerte, con un sinfín de emociones negativas, pero también positivas como el deseo, la imaginación, la reflexión, la ilusión, la necesidad de los otros.
Somos seres sociales y el teatro es un acto social. Como tal dibujaría por ejemplo la idea teatral de un tren que avanza lleno de gente, cada uno en su compartimento, pero todos juntos hacia delante pase lo que pase, por diferentes motivos pero juntos… de eso hablaría mi obra de teatro, de la necesidad de los otros.

PATI DOMENECH – ÁBREGO PRODUCCIONES 

«Comida primero, ética después«, palabras pronunciadas por el escritor teatral alemán Bertolt Brecht, que después de vivir en EEUU durante la Segunda Guerra Mundial fue a vivir a Alemania Oriental tras la guerra. En pleno siglo XXI, con la modernidad como ‘telón de fondo’, y el primer mundo como protagonista activo, el hombre no encuentra «un punto y final al coronavirus«. Así nos lo relata con voz experimentada y preparado para ‘calentar en banda’, Pati Domenech, alma mater de Ábrego Producciones y la Teatrería de Oruña de Piélagos.

«Estamos es una situación muy difícil para la vida y para cualquier actividad artística también. Tanto para los artistas de las artes escénicas como para los que tenemos un espacio de exhibición, es una situación muy complicada», relata definiendo cómo percibe este periodo de inactividad.

«Además se tiende a pensar que la gente de la cultura no pertenece a una industria y no es así. En España hay unas 700.000 personas que estamos en ese sector. Hay cine y demás, pero el nuestro son las artes escénicas. Estamos parados desde que se decretó el Estado de Alarma, pero esto irá más allá. Nuestro trabajo es de gestión, no podemos anticipar lo de octubre porque no sabemos si se podrá hacer. Esta situación también pasa en la hostelería, en el turismo… pero en nuestro ámbito es muy perjudicial. Para los actores hay algunas ayudas, pero le puedo contar un caso real. En la Teatrería de Oruña de Piélagos podríamos abrir con 10 localidades a la venta, lo que supone un tercio de las 40 localidades totales, y eso es inviable. Hay que combinar las ayudas públicas con la capacidad para el público asistente», afirma.

No obstante, Pati Domenech tiene claro lo que antecede a la economía, y manifiesta que «lo más importante sin ninguna duda es la salud y comer es lo es fundamental. Recuerdo la anécdota de Bertolt Brecht cuando pasaba a la Alemania Oriental con «lo primero es comer», y es que la gente está teniendo dificultades».

Por útimo, y como si de una reflexión en pleno escenario se tratara, cierra este encuentro periodístico en el que prefiere estar en la barrera. «Es muy complejo para un Gobierno manejar esta situación. No quisiera verme en la piel del ministro, porque es un toro muy difícil de lidiar. Pensar en un punto y final de esto, no existe, pero en la vida se sale adelante. Será largo, complicado y probablemente vamos a ver más cosas que no hemos visto antes».

Dos puntos de vista, dos creadores y dos visiones de las Artes Escénicas de Cantabria que desde los bastidores de sus empresas culturales envían un mensaje, la necesidad de un rescate.

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