Madrid, «1898: El final de cuatro siglos de Cuba y Filipinas Españolas», en el Museo del Ejército hasta abril de 2024

2023.11.22_FOLLETO_explicativo_exposic.temp._x1898_El_final_de_cuatro_siglos_de_Cuba_y_Filipinas_espanolasx.-2_hojas

El Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME), el general AMADOR ENSEÑAT BEREA, acompañado por el general director del Instituto de Historia y Cultura Militar, y el general director del Museo del Ejército, han sido los encargados de inaugurar esta exposición, que durará hasta finales del mes de abril/2024, lo que da lugar a que se cumpla el «125 aniversario del controvertido año 1898. Esto supone una gran oportunidad para su estudio.

El Ejército recuerda los cuatro siglos de historia común que tuvieron Cuba y Filipinas cuando eran españolas

Con esta exposición y su catálogo, el Museo del Ejército de Toledo ofrece una visión de cómo era el Ejército español en los últimos años del siglo XIX. Aquel momento no fue más que el desenlace final de una profunda crisis que España venía padeciendo en Cuba y Filipinas desde hacía décadas.

Una de las joyas del recorrido histórico es el boceto del grupo escultórico «No importa», conservado en el Museo. Esta frase es tan antigua como la Infantería española y se aplica cuando hay que cumplir una misión, aunque vaya la vida en ello.  E»l propio autor realizó una reproducción de la obra en yeso, y después nosotros lo pasamos a bronce, que es lo que tenemos aquí. El monumento es lo que articula toda la exposición. Es un monumento que está dedicado a los caídos en Ultramar. El título «No importa» hace referencia a las Reales Ordenanzas de la Armada. Tenían una misión, y tenían que darlo todo por la patria, aunque fuera la vida. Entonces, los sufrimientos, penurias, poder caer herido, dar la vida… no importa, lo importante es cumplir con el «deber», señalaba el Comisario de la exposición, GUILLERMO CALLEJA.

La exposición se propone, ante todo, rescatar del oscuro rincón del olvido los sacrificios y las penurias vividos por los soldados españoles a lo largo de la guerra. La muestra se erige como un tributo a estos protagonistas.

En un apartado de la exposición, se hace un homenaje muy especial al capitán médico SANTIAGO RAMÓN Y CAJAL, futuro nobel de Medicina (1906), que opositó y obtuvo plana en el Cuerpo de Sanidad Militar y marchó destinado a la guerra (Comagüey, Cuba) como médico (1875). Podemos ver objetos suyos de la milicia y uno de sus microscopios.

No podían faltar dos de los héroes más destacados: el soldado ELOY GONZALO «el Héroe de Cascorro», y el general JOAQUÍN VARA DEL REY

Cerrando el espacio dedicado a Cuba se encuentra el boceto del grupo escultórico «No importa», conservado en el Museo. La frase es tan antigua como la Infantería española y se aplica cuando hay que cumplir una misión, aunque ello cueste la vida.

Hay un segundo espacio dedicado a Filipinas. Muestra panoplias que permiten conocer las distintas armas tradicionales de los tagalos en miniatura, una maqueta de un típica casa nipa, una lantaca, atuendos de los combatientes tagalos y objetos del Datipunan, la sociedad secreta fundada en 1892 para establecer una república y alcanzar la independencia de España.

Por la parte española hay un espacio dedicado a dos capitanes generales: Camilo García de Polavieja y Fernando Primo de Rivera. No faltan banderas españolas y cierra el apartado la escultura del teniente laureado Saturnino Martín Cerezo, héroe que lideró a los Últimos de Filipinas en la defensa de Baler (1898-1899).

La exposición pretende recuperar del olvido los sacrificios y penalidades de los soldados españoles durante la guerra, como también el de los cubanos y filipinos que lucharon y murieron por su patria y sus ideales.  Fruto del esfuerzo y la sangre vertida fue el nacimiento de dos nuevas naciones de estirpe hispana. Naciones a las que, una vez superados los enfrentamientos, hoy nos une una fraterna amistad.

Culmina la exposición con un espacio dedicado al ingente legado español en Cuba y Filipinas

El 125 aniversario del controvertido año 1898 supone una excelente oportunidad para el estudio y la reflexión. Por ello se ha reunido diferentes piezas, casi todas de los fondos del Museo, que permiten al visitante revivir aquellos tiempos de sufrimientos, penalidades y gestas gloriosas en guerras fratricidas que protagonizaron soldados españoles peninsulares y soldados cubanos y filipinos de la España de Ultramar.

La exposición «1898: El final de cuatro siglos de Cuba y Filipinas Españolas», debe contribuir a que el público visitante pueda descubrir e interpretar sin esfuerzo la destacada actuación del Ejército español en las guerras independentistas de Cuba y Filipinas, que fueron verdaderas guerras civiles, en las que se realizaron tantas gestas heroicas, donde tantos generales, oficiales y soldados vertieron su sangre en combate, y tantos sacrificios supusieron a todo el Pueblo Español. Tiempos difíciles y de crisis para España, Cuba y Filipinas.

Scroll al inicio