Cantabria registró el año pasado 761 incendios, 239 más que en 2024
Nueva nave forestal de Ramales de la Victoria
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha anunciado que el Gobierno regional va a invertir este año 26,3 millones de euros en la lucha contra los incendios forestales. Ahí se incluyen los 1,3 millones de euros destinados a la construcción de la nueva nave forestal en Ramales de la Victoria, en el polígono industrial Alto Asón, que dará servicio a toda la comarca y estará concluida en doce meses.
En la visita que hoy ha realizado al inicio de las obras, la presidenta ha destacado el compromiso del Gobierno con una actuación largamente esperada que “va a transformar por completo y para bien” el día a día del operativo de prevención y lucha contra incendios forestales en la comarca 10, que abarca los municipios de Ramales, Ruesga, Arrendondo y Soba.
En ella prestan servicio dos brigadas con 14 bomberos forestales y 11 de agentes del medio natural. Y lo hacen, actualmente, en unas instalaciones que Buruaga ha calificado como “indignas y muy deficientes”, ubicadas en el barrio de Cubillas y que “no están a la altura”, a su juicio, de la labor a que realizan estos profesionales, a quienes ha agradecido la paciencia con la que han soportado la “dejadez y el olvido” al que se han visto sometidos durante los últimos años.
«Pero la pesadilla ha terminado, porque el Alto Asón cuenta, porque el medio rural importa y porque el monte ya es una prioridad»
La presidenta ha explicado que, del total de la inversión de 1,3 millones de euros, la mitad (653.517 euros) son financiados con fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y el resto, con cargo al presupuesto de la Consejería de Desarrollo Rural.
Según ha avanzado en su intervención, ésta no va a ser la única iniciativa de este tipo que verá la luz en Cantabria en los próximos años, puesto que el Gobierno trabaja ya en los proyectos de construcción de otras dos naves forestales en la zona de Campoo Los Valles y Pas Pisueña. Además, ha recordado que está a punto de renovarse la flota de vehículos 4×4 mediante la adquisición de 157 unidades en los próximos meses, con el objetivo de contribuir a la “excelencia” de un dispositivo regional integrado por más de 400 efectivos, que son “uno de los grandes activos de la comunidad y un servicio público esencia”. El contrato ya ha sido adjudicado por más de 8 millones de euros.
761 incendios en 2025
Para Buruaga, “todo esfuerzo es poco cuando se trata de preservar la gran riqueza que aportan nuestros bosques y plantar cara a los incendios que amenazan un patrimonio que es de todos”. Incendios que el pasado año aumentaron en Cantabria hasta alcanzar los 761, 239 más que en 2024, de los que casi el 96% fueron intencionados, según los datos provisionales que maneja el Gobierno. Sin embargo, la superficie quemada fue la menor de los últimos cinco años y casi la mitad en comparación con la cifra del año 2021, cuando ardieron en la región 16.169 hectáreas, gracias fundamentalmente a la eficacia del operativo de extinción autonómico. En concreto, de las 8.227 hectáreas arrasadas por el fuego en 2025, 413 se corresponden con zona arbolada, 5.865 con matorral y monte bajo, y 1.949 con pastos.
Trabajar en la prevención
Pese a ello, María José Sáenz de Buruaga ha dicho que “no cabe la complacencia” y ha incidido en la importancia de seguir trabajando en materia de prevención, muy especialmente en este trimestre, época en la que se concentra el 80% de los incendios y el 85% de la superficie quemada.
De hecho, marzo y abril fueron el pasado año los meses con más incendios -187 y 190, respectivamente- y febrero fue el mes con mayor superficie quemada, con cerca de 2.757 hectáreas. La presidenta ha señalado que “recurrir a la extinción siempre es un fracaso colectivo” y ha llamado a la responsabilidad y a la “tolerancia cero frente a quienes ponen en riesgo nuestro patrimonio y las vidas de nuestros bomberos y nuestros agentes del medio natural”. Finalmente, ha asegurado que el sector forestal es uno de los “grandes aliados” del Gobierno para impulsar el desarrollo rural, vertebrar el territorio, frenar la despoblación y avanzar en sostenibilidad, un sector que agrupa a 500 empresas en Cantabria, genera alrededor de 2.000 empleos directos y aporta casi el 4% del PIB autonómico.
«Cantabria no puede vivir de espaldas al monte»
“Cantabria no puede vivir de espaldas al monte”, ha apuntado la jefa del Ejecutivo, después de subrayar que el 70% del territorio regional (373.973 hectáreas) es forestal, lo que sitúa a Cantabria como la tercera comunidad de España con mayor porcentaje de superficie forestal. Buruaga ha estado acompañada en la visita, entre otros, por la consejera de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación, María Jesús Susinos; el director general de Montes y Biodiversidad, Ángel Serdio; el alcalde de Ramales de la Victoria, César García; el jefe de la comarca forestal, Luis Comuñas, y el gerente de la empresa pública Tragsa, José Luis Marquina, que es la encargada de ejecutar las obras.
Detalles de la nueva nave forestal de Ramales
La Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y ha iniciado las obras de construcción de una nueva nave forestal “del siglo XXI”, en palabras de la presidenta, en el Polígono Industrial Alto Asón, ubicado en la localidad de Riancho, en el término municipal de Ramales de la Victoria. Esta actuación tiene como objetivo dotar a las cuadrillas forestales del Gobierno de Cantabria de unas instalaciones modernas, funcionales y adaptadas a criterios de sostenibilidad e integración en el entorno. La nave se ubicará en la parcela número 41, que cuenta con una superficie de 931 metros cuadrados y dispone de todos los servicios urbanísticos necesarios, como abastecimiento de agua, saneamiento y alumbrado público.
El edificio tendrá una superficie construida total de 735 metros cuadrados, distribuidos en dos plantas: una planta baja de 484,72 metros cuadrados y una primera planta de 250,87 metros cuadrados. En la zona frontal se habilitará un área de aparcamiento, mientras que la parte posterior se destinará a espacios de almacenamiento. En la planta baja se concentrará el aparcamiento de vehículos, reservándose los laterales para almacenes, talleres y vestuarios, todos ellos dotados de baños diferenciados por sexos. Por su parte, la planta primera albergará almacenes, despachos, zona de decomisos y aseos, configurando un espacio de trabajo eficiente y adecuado a las necesidades operativas de las cuadrillas forestales.
Desde el punto de vista constructivo, la nave contará con muros prefabricados de hormigón armado y una estructura de cerchas, vigas y viguetas de madera laminada. La cubierta será de chapa metálica y las fachadas combinarán hormigón armado con acabados de madera, reforzando su integración paisajística. Los suelos serán de hormigón pulido, las carpinterías interiores y exteriores de madera de roble y las particiones interiores se ejecutarán con tabiques de yeso laminado.