El Guardia Civil que exigió la devolución de 50 euros en un club de alterne, causa abierta a 25 de noviembre

«¿Por qué la mujer no pudo satisfacer al agente?», «¿Con qué ‘servicios prestados’ no quedó conforme el agente?»

Gobernaba en la vecina Francia, Luis XIII conocido como El Justo, cuando Francisco VI, duque de La Rochefoucauld (1613-1680) escribió aquello de «La inocencia no encuentra protección en la culpabilidad», habría que expresarle de forma directa al coronel de la Comandancia de la Guardia Civil de Cantabria, Antonio Orantos. Sin otorgarle el ‘San Benito’ de culpable, no es menos cierto, que ‘hacer’, lo que se dice ‘hacer por resolver’, más bien nada. Recientemente, parece ser, que el comandante José Manuel Carazo y el jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Cantabria, Antonio Orantos, han ‘desfilado’ por los pasillos de los juzgados de Santander, ¿sería para investigar si hay carpetazo al ‘caso puticlub’?

Un documento oficial firmado en Laredo el 21 de diciembre de 2022 lleva siendo una pesadilla en la Comandancia de Campogiro de Santander desde hace casi un año. Un año sin saber; ¿qué sucedió entre un agente de la Guardia de Civil de Cantabria y una trabajadora de un club de alterne? Se trata de una diligencia policial reservada de la Guardia Civil prestada ante un comandante instructor y dando fe de la diligencia un secretario sargento de la guardia civil destinado en policía judicial de Castro Urdiales (Fernando Ávila), se dicta que «un agente acudió a ese establecimiento en diciembre de 2022″.

¿POR QUÉ EL AGENTE NO QUEDÓ CONFORME «CON LOS SERVICIOS PRESTADOS» POR PARTE DE LA CORTESANA?

«… Transcurridos unos minutos, el mismo individuo que subió a una de las habitaciones exigió al camarero del establecimiento, identificándose a través de su Tarjeta de Guardia Civil, la devolución de un total de 50 euros, toda vez que no estaba conforme con los servicios prestados. Accediendo los empleados del club a la devolución del dinero.»  Extracto del documento oficial que aún ‘coletea’ en los juzgados de Cantabria. La Unión de Oficiales de la Guardia Civil Profesional sigue defendiendo en los juzgados el querer saber qué sucedió aquel día de autos en el club de alterne situado en la Recta de Heras.

Son varias ya la determinaciones jurídicas de archivo de la causa las que lleva en el camino el gesto del agente de la benemérita que lleva la cobardía por bandera. ¿Por qué un hombre decide ir a una habitación de un club de alterne y tras salir de la misma mostrar, supuestamente, su Tarjeta de Guardia Civil, exigiendo la devolución de un total de 50 euros? ¿Cuál fue el motivo de no quedar «conforme con los servicios prestados»? Tal vez el ‘supuesto’ agente, ¿se encontró con algo inesperado en la habitación? ¿Hay una total legalidad en el conjunto de la acción por parte de ambos? ¿La mujer no pudo satisfacer al ‘supuesto’ agente? ¿Con qué ‘servicios prestados’ no quedó conforme el ‘supuesto’ agente?

Preguntas que se pueden multiplicar hasta el infinito, pero la Comandancia de la Guardia Civil de Cantabria, así como los juzgados, hasta el momento están tratando de archivar sin saber qué sucedió. ¿Hay un posible delito de extorsión? ¿Hay un posible delito de omisión del deber de perseguir delitos?  ¿La Delegada del Gobierno en Cantabria se ha querido informar de esta causa?

Según algunos mentideros es Vox Populi en la Comandancia de Campogiro de Santander quién protagonizó tales hechos. Parece ser que el ‘supuesto’ agente que «no estaba conforme con los servicios prestados» pudiera tener una vida privada y un entorno social, pero no es menos cierto que también lo tiene la mujer con quien compartió unos minutos, una mujer que no sabemos si finalmente cobró por unos servicios prestados.

El lema del guardia civil es: “El Honor es mi Divisa”. Y este es el valor principal que debe asumir un agente de la Benemérita. El honor es un conjunto de obligaciones que, de no cumplirse, hacen que se pierda. El honor tiene un código: una serie de cualidades basadas en ideales de lo que constituye un comportamiento honorable. Todo indica que el agente protagonista de la historia es un ‘supuesto’ porque de honorabilidad o valentía, más bien poco; y lo apuntamos en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

 

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