22/05/2024

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Carlos Bedia busca pasaporte político y para ello resucita el caso GFB

La purga política que vivió el Parlamento de Cantabria en mayo de 2015 se llevó por delante a algunos que vivían de la res publica. Uno de aquellos 39 diputados se distinguió por el escaso o nulo conocimiento que de la misma tenía y es que nunca superó el equivalente a una arroba de antaño. En este escenario deambuló durante un tiempo por los pasillos de la política cántabra, el alubiero Carlos Bedia. Creía el fracasado profesor que ir el 17 en aquella lista de 2015 era un buen número para repetir ya que en 2011 el PP consiguió por primera vez una mayoría absoluta. El propio Diego cumplió los pronósticos y se quedó en el número más mágico posible, el 13.

Después de unos banales intentos por conseguir dirigir los destinos del PP en su sede de Joaquín Costa a través de una gerencia, el defenestrado político para tratar de vivir de la res publica, ha preferido, en vez de buscar trabajo por primera vez en la vida, conseguir entrar en la lista de un partido político que busca hueco en la calle Alta de Santander.

Y para ello ha utilizado de forma difamatoria, indocumentada y cual trapacero de corbata, al presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla.

Carlos Bedia ha divagado y ha mentido vilmente a grandes rasgos, sobre la empresa Gypsum Fiber Board (GFB) y lo que fue su devenir. Allá por el año 2002 el entonces presidente de la comunidad, el popular José Joaquín Martínez Sieso escuchó una idea de una empresa que se llamaba Suyesa e iba a implantarse en el polígono de Reinosa e incluso el ayuntamiento reinosano llegó a recalificar las parcelas elegidas para facilitar el emplazamiento.

Estos son algunos de los detalles sobre los que se falta a la verdad, y que son vertidos por el infausto profesor. Según ha podido contrastar este diario digital no es así, no se ajusta a la realidad, en su gran parte.

1.- Cuando dice en eso se aprovecha una familia de constructores. Tal familia no se aprovecha de este proyecto, es más Revilla -ya presidente de Cantabria- para legitimar su gobierno lo califica de indigno y amoral, políticamente vergonzoso. Revilla argumenta que hay un señor que es el gerente de una empresa que se llama Euroamérica. Revilla le solicita traer la empresa para Cantabria. Carlos Bedia no menciona que primero lo intentó el propio Sieso, pero no lo consiguió. Esta familia no es de constructores, tiene empresas de materiales de construcción, laminadoras de acero, empresas de chapa,… La persona en esa empresa que tomaba las decisiones es una mujer, no un hombre. Sebastián Tena Puyol era el Gerente General de Abonos Agro y Euroamérica y tenía un poder económico más que suficiente por lo que no tenía que consultar con nadie para ubicar esta empresa en Cantabria.

2.- Carlos Bedia comenta que esta empresa era para fabricar Pladur. No es así, porque Pladur es una marca. Eso es totalmente diferente al fibroyeso, que era muy conocido en Alemania, por ejemplo. Que se pretendiese fabricar en EEUU, como él comenta, es absolutamente falso, los norteamericanos ya tienen instaladas infinidad de fábricas de este producto.

3.- En cuanto a la ubicación de la fábrica, en una primera singladura se intentó montar la fábrica en Cantabria en recuperaciones submarinas de Maliaño. Pero ocurrió un hecho fundamental, según ha sabido este diario, por intereses políticos el gobierno de José Martínez Sieso pretendía buscar una solución a la mala situación por la que se atravesaba en Reinosa y decidió trasladarla a este lugar. Se crea un proyecto ficticio e incluso se montan oficinas para tal fin, pero este proyecto carecía de base técnica en qué apoyarse ya que los terrenos escogidos eran escorias activas y esta fábrica no se podía montar sobre dicho lugar.

En el PP de entonces se crea la alarma, y se envía, en un desesperado intento de que la idea no fracase, al militante del PP, señor P.N. a Costa Rica. El objetivo era convencer a Sebastián de forma definitiva para que esta fábrica tuviera su ubicación en Cantabria. Sebastián, conocedor de los muchos problemas de la instalación, busca una disculpa y la encuentra oportunamente en el conflicto internacional con Irak. Comunica al mensajero de Sieso (señor P.N.) que cuando la situación internacional mejorase se acercaría a Santander, aludiendo que era amigo de Botín y para evitar una pérdida considerable de votos al PP tranquilizaría así al gobierno de Sieso comunicando en una rueda de prensa que no iba a montar esta fábrica de momento, pero retomaría el proyecto en un año o dos.

4.- El señor Carlos Bedia, quien parece poseer poderes sobrenaturales, como la teletransportación, asegura estar presente en la conversación privada mantenida entre el padre y el hijo. Dicha reunión acerca de la ubicación, nunca se celebró tal y como el señor Bedia la describe. Es posible que no tenga el valor de afirmarlo delante del propio Sebastián Tena Puyol. Insiste el señor Bedia de forma cansina en que se intentó instalarla en EEUU. Bedia obvia en sus elucubraciones que sí hubo un intento de instalarla en Méjico porque hay relevantes minas de yeso, pero se descartó por la falta de viales modernos y adecuados y el transporte iba a resultar excesiva e increíblemente caro.

5.- Esta fábrica la vendió un representante que posteriormente fue el director general de Suyesa, Carlos Novoa, y éste se la vendió a Sebastián para evitar caer en el error de hacerse la competencia. Sebastián aceptó comprar la fábrica, con la salvedad de que toda la estructura que tenían ya hecha en Bilbao luego se achatarró. Decidieron, ajenos a toda política traerla a Cantabria porque descubrieron que en Almería había un gigantesco yacimiento de yeso que con unas enormes posibilidades de explotación y era muy rentable.

6.- En cuanto a la referencia de que Sebastián vende la idea a Revilla es otra falsedad. La idea se la vende Leandro Sainz. Inicialmente la aportación del Gobierno de Cantabria era de un 15 %, para al final, 02.00 h. de la madrugada, hora española llegar al 30 %. Con ese 30% Revilla firma el contrato con el director de Sodercan. Posteriormente se hicieron 2 viajes más a Costa Rica. Carlos Bedia señala que utilizaron un helicóptero para sus desplazamientos y que era muy costoso, pero parece ignorar que este helicóptero pertenecía al círculo del Sebastián, que lo puso a disposición de la delegación cántabra y su coste fue de cero euros.

7.- Con respecto a la compra de los terrenos, estos fueron de unos 113.000 metros. En sus elucubraciones Carlos Bedia asevera que fueron unos 800.000 mm, pero vuelve la ignorancia. Existe una factura totalmente legalizada que echa por tierra esta absurda teoría. (Factura Nº: 31/2005: Venta de 107.415 m2 correspondiente a finca registral nº 17.212, tomo 197, libro 154 del Registro Propiedad de Medio Cudeyo. Importe neto; 3.217.643,33 €; IVA 16% 514.822,93 €; Total: 3.732.466,26 €). Por una serie de circunstancias, que no influyen en el caso, se tardó un año más o menos, en entregar el terreno, hay que señalar que en este tiempo debido al conflicto de Irak hubo una revolución del mercado que cambió bastante las perspectivas de producción de GFB que había, aunque sobre mínimos económicos el funcionamiento hubiese sido de lo más óptimo.

8.- Acerca del coste del terreno, el Gobierno de Cantabria se limita a encontrar dicho solar, lo paga GFB, no se lo regalan. El precio no fue de saldo fue el precio que estableció SESCAM, esto es otro de sus extendidos bulos, que se desmontan totalmente como se puede comprobar en las facturas existentes en la actualidad.

9.- La maquinaría se había valorado en 46 millones. Es cierto que se envía un técnico que viajó a Bremen y vio cajas en un aeropuerto, lógicamente no las abrió, no sabía lo que había dentro, se limitó a dar el visto bueno a los certificados del contenido de las cajas. Toda la maquinaria se encontraba en perfectísimo estado a su llegada a Santander y fue analizada por técnicos muy competentes. Los arbolitos y el musgo a que alude el señor Bedia en algunas cajas para nada deterioraron su interior.

10.- Carlos Bedia asegura que el sistema eléctrico era una total chapuza, y que no iba a funcionar jamás, con esto denota una falta de preparación técnica y una total ignorancia. El sistema americano no tiene el voltaje del español, es diferente. Todos los motores llevaban un chip que costó 4 euros y que posibilitaban el cambio de hercios (ya que en España se trabaja con 50 y allí con 60). Se decidió cambiar los quemadores, pero estaban en la fábrica no había que comprarlos y no tenían la más mínima importancia técnica ya que estos motores funcionaban a la perfección.

11.- La liquidación de la empresa. Fue vendida por unos 14 millones y medio a Fermacell con una sola condición, tenía que estar 5 años en funcionamiento. Obviando ofertas de unos 30 millones de euros, que obraban en poder del expresidente Ignacio Diego y que rechazó. Ahora el señor Bedia habla de un gran pufo, cuando en realidad el pufo lo hace su propio jefe político, el señor Diego, que a su vez se lo hace a todo el pueblo de Cantabria al no recoger esa oferta. En la actualidad está valorada en más de 100 millones de euros. Las razones son básicamente fáciles de entender, solamente la prensa de GFB técnicamente es de las mejores del mundo.

Por último, políticos como Carlos Bedia, sólo están para cobrar la nómina y en este caso ha demostrado tener un total desprecio a Cantabria. El señor Bedia ha creído que algunas personas se iban a quedar de brazos cruzados ante las faltas de respeto que ha vertido sobre varias personas que tienen sus familias, su prestigio y su situación social.

El pueblo español está harto de tanto político patán, vulgar que lo único que busca es la nómina, y éste es un ejemplo claro y comprobado de este hecho. Es una falta de respeto con aquellos miembros de la clase política que sí trabajan. Con las afirmaciones que el señor Bedia ha vertido en algunos medios de comunicación sobre su conocimiento del caso GBF denigra a todos esos empresarios que se juegan su dinero y patrimonio por crear puestos de trabajo y riqueza. Las guerras internas del PP le han dejado fuera de juego. Se da la circunstancia que algunos de sus amigos de bancada no quieren ayudarle a ganarse las alubias, entre otras cosas, por su falta de talante democrático y por el gusto que rebosa a crear mal ambiente.

Apelando a expresiones muy castizas, podría aplicársele el dicho de “no ha pegado un palo al agua en su vida”. Ahora parece que anda buscando una nómina política y considera que VOX es su tabla de salvación. Sabido es que allá donde va resta, más que suma. Bien podría ir a un debate televisivo a Costa Rica, si tiene el valor suficiente, y decir allí todo lo que ha dicho en España. Si tanta animadversión le despierta Miguel Ángel Revilla, que haga lo mismo que hizo alguno en un despacho. Poner sobre la mesa una cantidad de 7 cifras para encontrar un tema en su contra. ¿Resultado? Revilla es presidente de Cantabria, no se esconde ante nada ni ante nadie, y está muy cerca de conseguir la única antorcha política que aún no tiene en su vitrina. Otros, como el señor Bedia, se conforma con entrar en una lista para seguir viviendo sin hacer nada.

La imagen inferior es de mayo de 2012. El expresidente Ignacio Diego, visita las instalaciones de la factoría de Fermacell, antigua GFB en Orejo, en Marina de Cudeyo.

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