
SENDA COSTERA DE SANTANDER, ROSTRÍO, A POCO MÁS DE DOS KILÓMETROS DE DONDE PERDIERON LA VIDA SEIS JÓVENES HACE UNA SEMANA, EL MARTES 3 DE MARZO
Volver a un lugar querido después de una ausencia forzada suele ser un bálsamo para el espíritu. Sin embargo, mi regreso hoy a la Senda Costera, tras una semana de recuperación por el reciente accidente en El Bocal, ha sido un choque de realidad doloroso. Lo que esperaba que fuera un reencuentro con la viveza del paisaje se ha convertido en el testimonio de un abandono evidente.
Un desierto a las tres de la tarde
Lo primero que golpea es el silencio. No el silencio de la paz natural, sino el de la ausencia. En un trayecto que solía ser un fluir constante de paseantes, deportistas y amantes de la naturaleza, hoy —a las tres de la tarde— no me he cruzado con nadie. La Senda, que presume de ser la arteria principal de la Reserva de la Biosfera de Costa Quebrada, parece hoy un escenario olvidado.
El deterioro de lo que fue nuestro orgullo
Resulta desolador observar cómo la que llamábamos «la joya de la corona» de nuestro patrimonio natural se desmorona por falta de mantenimiento. Durante mi caminata, la belleza del acantilado se veía empañada por la realidad del mobiliario.
Restos de seguridad: Se amontonan restos de barandillas que han sido retiradas y nunca sustituidas.
Quitamiedos en mal estado: Elementos de protección que hoy son más un peligro que una garantía, oxidados o cedidos por el paso del tiempo y el salitre.
¿Dónde está la protección de la Biosfera?
No basta con obtener títulos internacionales o etiquetas de protección si el día a día de la senda refleja desidia. La seguridad de los ciudadanos y la imagen de nuestra costa no pueden depender de la inercia. Es urgente que las autoridades competentes miren hacia la costa, no para hacerse la foto de rigor, sino para devolver a la Senda Costera la dignidad y la seguridad que merece. No podemos permitir que el único rastro que quede de nuestra joya natural sean barandillas amontonadas y el eco de un camino vacío.
Autora: ‘Caminanta de la Senda Costera y de las Redes Sociales de Santander’ / Texto enviado por una internauta a la redacción de Cantabria Directa, este martes 10 de marzo de 2026, quien reserva su identidad respetando su voluntad, y quien además ha sido la autora de las imágenes capturadas este martes, a las 15.00 h.