25/07/2024

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Piélagos, 34 menores saharauis serán acogidos por familias cántabras y 16 con discapacidad severa, en el Albergue municipal de Boo

El municipio de Piélagos ha dado la bienvenida este fin de semana a los 50 niños saharauis que participarán este verano en una nueva edición del Programa ‘Vacaciones en Paz’ organizado por la ONG Cantabria por el Sáhara. Por segundo año consecutivo, junto con los 34 menores que serán acogidos temporalmente por familias cántabras, habrá otros 16 con discapacidad severa, que se alojarán en esta ocasión en el Albergue municipal de Boo -cedido por el Ayuntamiento de Piélagos- para que puedan ser evaluados por un equipo multidisciplinar.

El acalde de Piélagos, Carlos Caramés, acompañado por las concejalas de Bienestar Social y Familia, Carmen Bedoya, y de Accesibilidad y Autonomía Personal, Almudena Ruiz, así como por otros miembros del equipo de gobierno, asistió a la llegada de los niños al municipio, donde fueron recibidos por representantes de la ONG, las familias de acogida y numerosos voluntarios, algunos de ellos llegados incluso de Europa. Carmen García Quijada, coordinadora del ProgramaVacaciones en Paz’, recordó que todos los menores tienen entre 8 y 14 años, al considerarse la edad más adecuada para que tengan una revisión sanitaria y, en el caso de que tengan una enfermedad, que se pueda detectar precozmente y tratar.

“Estos niños allí comen mal y cada vez peor porque, según dijo, la ayuda humanitaria cada vez hay que repartirla más refugiados en el mundo y los medios son los mismos o menos”, enfatizó la coordinadora de ‘Vacaciones en Paz’, quien apostilló que “son niños de 8 años que parece que tienen 6”. En la misma línea, hizo hincapié en que este programa ayuda a la sociedad cántabra a conocer otra cultura y eso, en su opinión, “nos enriquece a todos”. De hecho, se mostró convencida de que, “cuando vemos las cosas de fuera, todos aprendemos de todo”.

Embajadores de su pueblo en Cantabria

La coordinadora del Programa ‘Vacaciones en Paz’ también se mostró convencida de que estos niños vienen, sobre todo, para “ser los embajadores de su pueblo”.  Es más, aseguró que cuando hay un niño saharaui en una familia, en este caso cántabra, todo el mundo se pregunta qué hacen aquí y por qué. “No hay mejor manera de dar visibilidad a esas voces del desierto que se quieren silenciar”, apuntó.  En su opinión, hay tantas causas injustas en el mundo, que unas se van solapando a las otras, ya que las más antiguas van quedando enterradas por las más actuales y, por ello, afirmó que “45 años expulsados de su pueblo y ocupados injustamente por Marruecos, creo que tiene que acabar ya”.

“Nosotros en Cantabria por el Sáhara siempre decimos que queremos que sea el último año de ‘Vacaciones en Paz’, que no tengan que volver a España por esos motivos y que vayamos a acompañarles a construir su futuro en su país”, relató.
Respecto a los menores con discapacidad severa que este verano se alojarán en el Albergue municipal de Boo de Piélagos comentó que la mayoría está “sin ningún diagnóstico”. De hecho, señaló que en los campamentos el ratio de médicos es de uno por cada 10.000 habitantes, por lo que es muy difícil que los vea, al tiempo que apuntó que, en su caso, “necesitan un especialista”.

La mayor parte de los casos son problemas neurológicos derivados del poco control de los embarazos y de los partos sin medios, aseguró la coordinadora de ‘Vacaciones en Paz’, quien puntualizó que “se trata de intentar que la parte médica y farmacológica la tengan controlada”.

El Programa de la ONG Cantabria por el Sáhara no sólo cuenta con el apoyo de instituciones como el Ayuntamiento de Piélagos y el Gobierno de Cantabria o de las familias de acogida sino también de los voluntarios, llegados desde algunos puntos de la geografía nacional, pero también de Italia o Alemania.  “Esto niños necesitan prácticamente una persona adulta por cada uno de ellos”, recalcó García Quijada, quien concluyo que “es un proyecto multicultural, multirracial y cosmopolita”.

Estos niños tienen una sonrisa que te alegra la vida

Conchi Campo repite como voluntaria del Programa ‘Vacaciones en Paz’ al que llegó en 2022 después de haber acogido junto a su familia, hace años y en varias ocasiones, a niños saharauis. Este año me han operado y puedo hace poco, pero el año pasado les llevaba en coche a la playa, iba al albergue y ayudaba a darles de comer, hacíamos comida, limpiábamos, rememora esta mujer quien desempeñaba todos estos trabajos en compañía de su grupo de amigas. “Estos niños con discapacidad tienen una sonrisa que te alegra la vida”, subraya esta voluntaria, quien cuenta que, el año pasado que ya estaba enferma, estos menores le arreglaron la vida, ya que se estaba comiendo el coco y se le olvidó todo porque se ocupó de ellos y se lo pasó genial.

Es más, Conchi Campo anima a todo el mundo a colaborar, a ir al Albergue municipal de Boo de Piélagos a conocerles, al tiempo que anima a la ciudadanía, en general, a “no tener miedo a la discapacidad”.

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