Polanco concluye los trabajos de mantenimiento preventivo en el cauce del río Cabo

El Ayuntamiento de Polanco, a través de una empresa contratada al efecto, ha concluido los nuevos trabajos de mantenimiento preventivo del cauce del río Cabo frente al barrio Quintana, una obra que se lleva a cabo de manera anual ante el riesgo de inundaciones con la llegada de las fuerte lluvias de invierno.

Estos trabajos se ejecutan en un tramo de unos 200 metros lineales, desde las cercanías del centro de salud de Rinconeda hasta las proximidades de Posadillo, tramo con varias decenas de viviendas a ambos márgenes del río Cabo, y donde se correr el peligro de que se produzcan desbordamientos del cauce en momentos de lluvia intensa.  De hecho, este tramo fue el más problemático en las crecidas de 2019 y 2020, que llegaron a poner en peligro las viviendas del barrio Quintana, de ahí que sus vecinos reclamen el mantenimiento del cauce.

La alcaldesa de Polanco, Rosa Díaz, tras visitar la zona junto a los concejales de Obras y Medio Ambiente, Avelino Rodríguez e Isabel Herrera, ha asegurado que los trabajos son «respetuosos» con el entorno natural del río, donde se han creado las condiciones para la presencia de diferentes especies de anfibios y de aves.

La actuación en el río es posible tras solicitar y obtener el Ayuntamiento los correspondientes permisos de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, entidad que tiene competencias sobre los cursos de agua, y de la Consejería de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, entidades encargadas de velar por la correcta ejecución de la limpieza y la retirada de la vegetación. Rosa Díaz ha resaltado que se trata de una actuación «muy necesaria» ante la acumulación de grandes cantidades de maleza en el cauce, y ha anunciado que la pretensión del Ayuntamiento es realizar limpiezas periódicas del río Cabo, que cuando se posible se harán con medios manuales.

Ha recordado el gran desbordamiento del río Cabo de 1986, que causó unas trágicas inundaciones y que obligó en los años 90 a canalizar el cauce, que puso fin a las numerosos desbordamientos del río, situación que venía tan de lejos que hasta Pereda en su novela «El sabor de la tierruca» ya dedicó algunos párrafos a este problema.

Los vecinos residentes en el barrio Quintana solicitaron hace meses al Ayuntamiento que se procediese a esta limpieza de la zona para evitar la excesiva acumulación de vegetación en el río, pues consideran que ello pone en peligro sus viviendas ante nuevos episodios de riadas.

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