Voz de Alarma del consejero de Sanidad en agosto de 2021, por acciones propias de marzo de 2020

El 14 de marzo de 2020 cambió la vida de todos los ciudadanos de este país un cien por cien. Y quien diga lo contrario será por ir contra corriente de forma caprichosa, pero no argumentada y ni mucho menos científica. El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, anunciaba que España entraba en Estado de Alarma. La Organización Mundial de la Salud había declarado el Covid 19 como una pandemia, y no una epidemia.

Desde entonces hasta nuestro días, han pasado 16 meses. Estamos en agosto de 2021. Quien más y quien menos sabe qué es una pandemia; conoce algo del Covid 19; sabemos que un virus ha contagiado al mundo entero; sabemos qué es un confinamiento; hemos conocido el mundo de las PCR (‘Reacción en Cadena de la Polimerasa’); además de que respetamos las distancias de seguridad para comprar el pan, para recoger un paquete en correos… ; nos limpiamos las manos muchos más que antes; la mascarilla forma parte de nuestro kit de aseo personal;… pero parece mentira que aún, 16 meses después, hay temas que no deseamos asumir. No que no se conozcan, sino que los obviamos, no los tenemos en cuenta y, hacemos lo que queremos, es decir, hay quien hace lo que le viene en gana.

Sin entrar en que el político que ostenta la responsabilidad de sanidad en Cantabria sea de un color u otro, nos hacemos eco de unas palabras que de por sí, entendemos que debieran pertenecer a un lugar con problemas de entendimiento, aspecto que no se da ni en España, ni “del uno al otro confín”, como diría el bueno de Gustavo Adolfo Bécquer.  “A estas alturas de la pandemia nadie puede ir a trabajar con síntomas compatibles con coronavirus”. ¿Será posible que haya personas que andan por las calles, que van al trabajo u otros menesteres y tienen síntomas de coronavirus? ¿Y el resto de los ciudadanos ante esta realidad nos quedamos “viendo las vacas al tren”? Además de dar todo el respaldo político y social al consejero y a todo su equipo por expresarse de una forma tan contundente, se requiere una reacción inmediata.

Hay 28 casos positivos por Covid en la residencia de mayores Vitalitas San José de Guarnizo que son 24 residentes y 4 profesionales, y el asunto, el origen es que una empleada acudió a trabajar con síntomas Covid. 16 meses después de aquel mes de marzo de 2020 hasta hoy, ¿y no hemos aprendido nada?

¿A qué espera el poder legislativo, y judicial para estudiar este tema y sancionar como merece este tipo de situaciones? ¿De qué sirvió todo el dispositivo nacional para cuidar la salud de nuestros mayores para que 16 meses después una empleada con síntomas acuda al trabajo donde están nuestros mayores? ¿Qué hemos aprendido?
Señor consejero, siga denunciando este tipo de acciones que debieran ser penalizadas. ¿Ha cometido la consejería errores en estos 16 meses? Sí, y si así no fuera, Ud o su equipo, alguno sería marciano, y eso nos preocuparía más. Sí, ha habido errores, pero la pandemia vino sin guión y se ha ido actuando sobre la marcha, como ahora, con una mujer que pasea por nuestras calles con síntomas de Covid 19.

Adelante, actúen con la responsabilidad de quien tiene ante así, la salud y el bienestar de una ciudadanía en la que sobran este tipo de personas en las que debiera de caer el peso de la ley.

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