La Facultad de Ciencias de Cantabria reduce casi un 38% su consumo energético

Inversión cercana a los 4,8 millones de euros

“Hoy contamos con un edificio más eficiente, más sostenible y también más accesible”. Así lo ha asegurado la rectora de la Universidad de Cantabria, Conchi López, en el acto inaugural de la obra de mejora de la eficiencia energética y de accesibilidad de la Facultad de Ciencias, uno de los edificios históricos del campus de la Llamas, construido en 1972.    Tras 22 meses de obras, que comenzaron en julio de 2024, la Facultad ha finalizado su proceso de rehabilitación tras una inversión cercana a los 4,8 millones de euros. La actuación, que se ha desarrollado en el marco del Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos (PIREP), cofinanciado con fondos europeos Next Generation dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, ha permitido modernizar un inmueble de aproximadamente 13.940 metros cuadrados, mejorando tanto su eficiencia energética como su accesibilidad.

El acto de inauguración, que se ha desarrollado en la Plaza de la Ciencia, ha contado con la asistencia de la rectora, Conchi López, la presidenta del Gobierno de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga; el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres; el delegado de Gobierno en Cantabria, Pedro Casares; el consejero de Fomento , Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente del Ejecutivo cántabro, Roberto Media; el consejero de Educación, Formación Profesional y Universidades, Sergio Silva; el director general de Vivienda, Carlos Montes, y el decano de la Facultad de Ciencias, Luis Alberto Fernández.    Posteriormente, se descubrió una placa conmemorativa en el vestíbulo de la Facultad, y se llevó a cabo una visita por las instalaciones.

Sistema más eficiente, materiales fotocatalíticos

Durante el acto de inauguración, la directora de la Unidad de Edificaciones de la Universidad de Cantabria, Nines Carabias, destacó el alcance técnico de la intervención, subrayando que “hemos actuado sobre la piel del edificio, dotándolo de un sistema mucho más eficiente para conservar la energía y mejorar el confort térmico”.    Carabias explicó que la rehabilitación se estructuró en cinco grandes actuaciones: la ejecución de una fachada ventilada de cerca de 7.800 metros cuadrados con aislamiento de lana mineral y paneles de gres porcelánico; la renovación integral de la cubierta, incorporando térmico con poliestireno extruido y una impermeabilización de doble capa; la mejora de los forjados sanitarios para evitar puentes térmicos; la sustitución de carpinterías obsoletas por sistemas de altas prestaciones; y la modernización completa de la iluminación mediante tecnología LED con regulación automática.

Asimismo, destacó la incorporación de soluciones innovadoras como materiales fotocatalíticos que contribuyen a mejorar la calidad del aire, así como el elevado nivel de sostenibilidad alcanzado durante la obra, con una valorización del 99% de los residuos generados.   En términos energéticos, la intervención ha permitido que el edificio pase de una calificación D a B, con una reducción cercana al 38% tanto en el consumo de energía primaria no renovable como en las emisiones de CO2. “No solo hemos mejorado la eficiencia energética, sino también el confort térmico, acústico y lumínico para toda la comunidad universitaria”, señaló.

Agradecimiento a la comunidad universitaria

Por su parte, la rectora de la Universidad de Cantabria puso en valor el impacto global del proyecto, destacando que “más allá de las cifras, esta actuación se traduce en una mejora directa en la habitabilidad y en la vida diaria de estudiantes, docentes e investigadores”. También subrayó el avance en accesibilidad, con la instalación de un ascensor que conecta la biblioteca con el aula de estudio, garantizando el acceso en igualdad de condiciones.    En su opinión, la rehabilitación ha permitido no solo superar los objetivos de ahorro energético exigidos por el programa PIREP, sino también mejorar “de forma significativa” las condiciones de uso del edificio, consolidándolo como un referente en sostenibilidad dentro del ámbito universitario. Avanzó además que el siguiente paso será la instalación de las cubiertas de plazas fotovoltaicas para generar energía sostenible.

La rectora incidió además en la complejidad de una obra ejecutada con el edificio en pleno funcionamiento durante casi dos años, agradeciendo la colaboración de toda la comunidad universitaria y el trabajo de los equipos técnicos. “Una de las claves del éxito ha sido la colaboración institucional, que ha permitido que este proyecto estratégico se ejecutara en plazo”, afirmó.

Ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres

En la misma línea, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, destacó el “ejercicio de colaboración interadministrativa módelico”, que ha permitido esta actuación, subrayando que “este proyecto demuestra cómo los fondos europeos pueden transformar nuestras infraestructuras públicas hacia modelos más sostenibles”.   Torres recordó que una parte significativa de la financiación procede del Gobierno de España a través del Ministerio de Vivienda y subrayó la importancia de seguir impulsando inversiones en sostenibilidad y eficiencia energética en el ámbito universitario.   El ministro felicitó a toda la comunidad universitaria: “Esto lo sienten como si fuera su casa porque lo es, pasan más tiempo entre estas paredes y en la facultad, que incluso en sus propias viviendas”.

Presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga

Por su parte, la presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, calificó la obra como “un ejemplo de transformación apoyada en el conocimiento, la sostenibilidad y la modernización de las infraestructuras públicas”, y destacó su impacto ambiental, con un ahorro anual superior al millón de kilovatios hora, es decir, “el consumo eléctrico anual que suman 10 viviendas de tamaño medio”, y una reducción de emisiones “equivalente a la capacidad de absorción de unos 9.500 árboles”.    “La Facultad de Ciencias es un icono de este campus desde la década de los 70, pero ahora también lo es de la eficiencia energética en Cantabria”, aseveró.   Por último, destacó el papel estratégico de la universidad en el desarrollo regional, señalando que “infraestructuras como esta son fundamentales para construir una economía basada en el talento, la innovación y el conocimiento”.

 

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