La economía cántabra debe retener el talento y mejorar en la internacionalización de las empresas

Luis Ángel Agüeros: «Próximamente» se anunciarán nuevas inversiones extranjeras en Cantabria

Foro SER Cantabria presenta los datos económicos de 2025 y las previsiones de 2026 elaborados por el Colegio de Economistas ( https://cadenaser.com/ )

La economía de Cantabria mantiene una senda de crecimiento, pero arrastra un problema estructural: la falta de inversión y de impulso en sectores clave, especialmente la industria, según pone de relieve el Barómetro Económico elaborado por el Colegio de Economistas y presentado en el Foro SER Cantabria.   

(El informe, elaborado por el Servicio de Estudios del Consejo General de Economistas y el Colegio de Economistas de Cantabria, ha situado el crecimiento económico regional para 2026 en una horquilla de entre el 1,6% y el 2,1%, aproximadamente medio punto por debajo de la previsión nacional, estimada entre el 2,1% y el 2,4%. Esta diferencia ha reavivado el debate sobre las causas que explican el menor ritmo de avance relativo de la economía cántabra.

El documento se ha presentado este lunes en Santander, en un acto que ha contado con la participación, entre otros, de Miguel Ángel Vázquez Taín, presidente del Consejo General de Economistas de España, el decano-presidente del Colegio de Economistas de Cantabria, Fernando García Andrés, y la directora regional de la Cadena SER en la comunidad, Mónica Revilla.

Inversiones extranjeras en Cantabria

El consejero de Economía, Hacienda, Financiación Autonómica y Fondos Europeos, Luis Ángel Agüeros, ha clausurado el encuentro. Y ha avanzado que «próximamente» se anunciarán nuevas inversiones extranjeras en Cantabria en infrastructuras «de interés colectivo», como las ya conseguidas en materia hotelera dentro de la misión desarrollada en México por el Gobierno de Cantabria junto al Banco Santander.   Ha destacado que la región «ha consolidado un clima de confianza y estabilidad que está permitiendo reforzar el crecimiento económico, la inversión y la creación de empleo».

Asimismo, ha defendido que la política económica del Gobierno de bajada de impuestos y reducción de la burocracia ha permitido mantener «al mismo tiempo» el nivel de ingresos públicos gracias al «mayor dinamismo económico».   «Con esta estabilidad política y social ha llegado la seguridad y la confianza, que es la premisa de la inversión empresarial, el crecimiento económico y el empleo», ha afirmado.

Crecimiento con margen de mejora

Cantabria cerró 2025 con un crecimiento económico en torno al 2,4%, acompañado de una tasa de paro del 6,8% y una deuda pública contenida en el 17,2% del PIB.   Sin embargo, los economistas advierten de que ese avance es insuficiente. La comunidad crece de forma sostenida, pero sistemáticamente por debajo de la media española, lo que evidencia problemas estructurales que se mantienen en el tiempo.   Entre ellos, destacan la debilidad de la industria, la escasa dimensión empresarial, la baja inversión en I+D y una economía demasiado dependiente del sector servicios, especialmente del turismo, con fuerte estacionalidad.

Falta de inversión y apertura exterior

Uno de los principales déficits señalados por el Colegio de Economistas es la escasa atracción de inversión extranjera, que pese a mejorar en 2025 sigue siendo muy reducida en términos absolutos.   Desde el Servicio de Estudios, su director, Salvador Marín, insiste en la necesidad de dar un giro estratégico: “Se merecería un plan de atracción de inversiones… fuera hay muchas oportunidades y hay que acompañar a las empresas al exterior”, asegura.    Los economistas subrayan que la apertura internacional y la captación de capital son claves para impulsar el crecimiento a largo plazo y mejorar la competitividad regional.

Enrique Conde: «Cantabria ha invertido muy poco en transformar esa industria»

El diagnóstico es compartido también por el tejido empresarial. Durante el foro, el presidente de CEOE Cantabria, Enrique Conde, advirtió de la falta de apoyo al sector industrial: “Cantabria ha invertido muy poco en transformar esa industria. La industria que tiene que sostenerse no se la ayuda”, sostiene.   Una idea que conecta con el análisis del barómetro: la industria sigue siendo un pilar relevante, pero ha perdido dinamismo y competitividad frente a otras regiones.   A ello se suma el déficit en innovación. El gasto en I+D continúa en torno al 1% del PIB, lejos de los niveles nacionales, lo que limita la capacidad de generar valor añadido.

Desde el ámbito empresarial, también se insiste en la necesidad de mejorar las condiciones para innovar. La CEO de Semicrol, Natalia Alciturri, subrayó las dificultades a las que se enfrentan las empresas. Asegura que “nos queremos medir igual, pero las reglas de juego no son ni parecidas… tienes que ser muy valiente para presentar un proyecto de I+D+i”.

Más tamaño empresarial y conexión con el conocimiento

Otro de los retos clave es el reducido tamaño de las empresas cántabras, en su mayoría microempresas, lo que dificulta su crecimiento, innovación e internacionalización.   El Colegio de Economistas señala que Cantabria cuenta con capital humano cualificado —entre los mejores del país—, pero no logra transformarlo en actividad económica de alto valor añadido.   Para revertir esta situación, se apunta a la necesidad de reforzar la colaboración entre empresas, universidad y administraciones, así como mejorar la transferencia de conocimiento.   En esta línea, desde Sodercan, Ángel Pedraja insiste en cambiar la mentalidad empresarial: “Las empresas no deben ver la I+D como un gasto, sino como una inversión de cara al futuro”, apunta.

Perspectivas para 2026: crecimiento moderado e incertidumbre

De cara a 2026, las previsiones apuntan a una desaceleración económica, con un crecimiento estimado en torno al 1,6 y un 2% en un escenario central.   El contexto internacional —marcado por tensiones geopolíticas, costes energéticos y cambios en las cadenas de valor— introduce incertidumbre, aunque los economistas destacan que Cantabria parte de una situación de relativa estabilidad.    En palabras de Marín, la comunidad se encuentra en una “calma tensa” que debe aprovecharse para impulsar reformas.   El barómetro deja una conclusión clara: Cantabria tiene margen para crecer más, pero necesita decisiones estratégicas.

Imagen: De izquierda a derecha, Salvador Marín, director del Centro de Estudios del Consejo General de Economistas, Luis Ángel Agüeros, consejero de Economía, Mónica Revilla, directora regional de la SER, Fernando García Andrés, presidente del Colegio de Economistas de Cantabria, y Miguel Ángel Vázquez Taín, presidente del Consejo General de Economistas de España. Autor: Javier Rosendo 

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