ES LA ÚNICA PLAYA DE SANTANDER PARA PERROS LAS 24 HORAS
‘Olvido’ en la Playa de los Molinucos: Es un peligro para los ciudadanos y una barrera infranqueable para personas con discapacidad. La Playa de los Molinucos es el único arenal de Santander que permite el acceso con mascotas durante todas las horas del día, y se ha convertido en un punto crítico de inseguridad y exclusión.
Cantabria Directa ha sido testigo de cómo las actuales condiciones de acceso no solo representan un riesgo físico para cualquier bañista, sino que suponen una discriminación hacia las personas con movilidad reducida y la tercera edad, ya lo hemos comprobado con personas mayores o con movilidad reducida que no pueden acceder.
Un acceso que pone en riesgo la integridad física
A diferencia de otros arenales de la capital cántabra, el descenso a Los Molinucos presenta un estado de conservación alarmante. La combinación de senderos abruptos, superficies resbaladizas y una falta total de infraestructura de apoyo convierte el trayecto en una «gymkana» peligrosa.
»No es solo una cuestión de comodidad, es una cuestión de seguridad pública. Estamos hablando de la única playa donde los vecinos pueden disfrutar con sus perros sin restricciones horarias, pero el precio a pagar es jugarse una caída«, señalan algunos usuarios afectados, in situ.
Barreras insuperables para la discapacidad y mayores
La situación es especialmente grave para colectivos vulnerables: Personas con movilidad reducida: El acceso actual es técnicamente imposible para usuarios de sillas de ruedas o personas con dificultades de deambulación que deseen ir acompañadas de sus mascotas. Personas con discapacidad visual: El terreno irregular y la falta de señalización adecuada convierten el camino en un entorno hostil para quienes dependen de un perro guía.
Nuestros mayores: Para muchos ancianos de Santander, su mascota es su única compañía. La dificultad del terreno les expulsa de facto de este espacio público, privándoles de los beneficios físicos y psicológicos del paseo marítimo.
Una contradicción en el modelo de ciudad
Mientras Santander apuesta por ser una ciudad inclusiva y pet-friendly (admite mascotas), la realidad de Los Molinucos contradice este discurso. Se solicita de manera urgente al Ayuntamiento y a las autoridades competentes.