«Habrá salida si también les obligamos a que bajen los impuestos»
Como consecuencia de la lectura de mi último artículo «No funciona (casi) nada» donde negro sobre blanco desgranaba la gran chapuza que hoy en día pastorea España, un prestigioso periodista que ejerce el oficio en un diario muy montañés, el señor Menéndez Llamazares, me dijo que los lectores de estos artículos también necesitan energía positiva. Dada la solvencia intelectual que le adorna me pongo a ello con planteamiento descriptivo y acogiéndome a una supuesta voluntad ciudadana para mejorar, que igual es mucho acoger, pero imprescindible para encontrar salida a la compleja situación que estamos atravesando.
Digo en primer lugar: Hay salida porque España es una gran Nación, la más vieja de Europa, con el segundo idioma de comunicación mundial que descansa su destino sobre los habitantes de esta piel de toro. Ahí la cuestión.
Somos nosotros, 49.570.725, los sujetos activos muchas veces, otras no tanto, de la soberanía nacional quienes tenemos obligación en dar salida a nuestra Nación, responsabilizándonos tanto de la política como del comportamiento de los políticos elegidos.
Es imperativo cambiar el hábito profundamente arraigado entre numerosos españoles cual es ir a las urnas para votar «en contra de» y que «no gobiernen los otros», esta actitud lo único que ha provocado hasta el momento es que la corrupción no tenga apenas coste político, que el reproche por el incumplimiento de los programas electorales ni siquiera se contemple, lo mismo que la incompetencia en el desempeño de los cargos o la extensión ad Infinitum de derechos inexistentes.
¿Hay salida …? Claro que hay salida si los votantes nos responsabilizamos de lo que hacen y cómo lo hacen nuestros representantes, que es lo mismo que responsabilizarnos de nuestra vida, pues ellos toman decisiones que la afectan muy directamente.
Hay salida si obligamos al Estado con todos sus esforzados galeotes que dejen de complicarnos la vida con leyes y normas haciendo que las deroguen por estúpidas y liberticidas. Habrá salida si también les obligamos a que bajen los impuestos, que nos devuelvan nuestro dinero porque nadie como nosotros sabe lo que nos interesa y desde luego no interesa a la mayoría del común que nuestro dinero sea repartido con la displicencia del que ni le cuesta ganarlo ni responde de su utilización, entre sindicatos, patronal, kulturetas ensobrados y toda una pléyade de ONGs y concienzudos depredadores del dinero del contribuyente.
Hay salida si las empresas españolas, que hay muchas muy buenas en todos los ámbitos y sectores capaces de acceder a cualquier mercado mundial ganando todo tipo de contratos, no se vean coartadas por normas restrictivas, absurdas y puedan trabajando en libertad, actuando sin atentar contra el mercado, beneficiando mejores y más directas relaciones que eliminaría parte de una economía sumergida devolviéndola a los circuitos legales.
También para que tengamos salida no hay que consentir y los gobernantes sepan que así lo hacemos, que si se produce un apagón o catástrofes que provocan pérdidas económicas, humanas, trastornos empresariales y sociales de todo tipo, políticamente no les saldrá gratis.
Si dejamos de enredar con la unidad y proyección exterior (con la interior también) de España situándonos en el lado correcto junto a los países democráticos, no como representantes de las dictaduras y satrapías que en el mundeo existen, entonces habrá salida.
Así que ya sabemos, si dejamos de ser morosos en el cumplimiento de nuestra responsabilidad ciudadana en los ámbitos políticos, reclamando y exigiendo que los gobernantes tengan comportamientos decentes ejecutando los compromisos electorales, que respeten nuestro dinero, no tolerando la incompetencia, la chapuza ni la corrupción.
Entonces sí, habrá salida, pues los gobernantes aprenderán quienes son los dueños de la Nación y que ellos lo que tienen es un poder delegado y temporal.
Autor: Alfonso del Amo-Benaite. Consultor de Mercados & Marketing.