Este histórico edificio se convertirá en la sede del Centro de Interpretación del Parque Natural de Oyambre
La consejera de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación, María Jesús Susinos, ha presentado los detalles de la segunda fase de rehabilitación de la Casa Pozo, en San Vicente de la Barquera, que contará con un plazo de ejecución de 9 meses y una inversión de 357.723 euros, de los que cerca de 348.000 euros serán financiados con fondos europeos.
Acompañada por la alcaldesa del municipio, Charo Urquiza, y de otros miembros de la Corporación, así como del director general de Montes y Biodiversidad, Ángel Serdio, la consejera ha recordado que estos trabajos darán continuidad a la primera fase del proyecto de rehabilitación de este edificio histórico, construido a comienzos del siglo XX, cuyos trabajos finalizaron en el año 2024 con una inversión de 1.874.684 euros.
La consejera ha explicado que, una vez concluidas estas obras, centradas en la urbanización del entorno y la dotación de servicios, el inmueble albergará el Centro de Interpretación del Parque Natural de Oyambre, que desde hace años tiene su sede provisional en el faro Punta de la Silla, ubicado en este mismo municipio. Posteriormente, la intención de la Consejería será trabajar en el contenido museístico que albergará este Centro y que tendrá como objetivo contribuir a la promoción, divulgación y protección de este espacio natural.
Durante su visita a las obras, Susinos ha solicitado al Ayuntamiento de San Vicente de la Barquera su colaboración para facilitar y agilizar los permisos y trámites pendientes, especialmente los necesarios para dotar de suministro eléctrico a la zona, con el fin de garantizar que las actuaciones se completen dentro del plazo previsto.
Detalles de la segunda fase
La segunda fase de este proyecto, que será ejecutado por la empresa Tragsa, permitirá completar la urbanización del entorno, la mejora de infraestructuras y la dotación de servicios técnicos y ambientales en una parcela de 12.328 metros cuadrados, con una superficie construida de 1.284 metros cuadrados y 1.109 metros cuadrados urbanizados. En concreto, se dotará de suministro eléctrico al inmueble, actualmente inexistente. La solución técnica planteada contempla la conexión a la red a través de una línea situada a unos 600 metros de distancia, lo que requiere la ejecución de la correspondiente canalización, así como la obtención de los permisos necesarios por parte de la Dirección General de Carreteras, del propio Ayuntamiento, así como de propietarios de terrenos por los que discurrirá la red.
En el ámbito de la urbanización, se sustituirá la carretera existente por una nueva calzada asfáltica con acabado pulido, un diseño que permitirá su integración en el entorno. Paralelamente, se ejecutará una senda peatonal en hormigón pulido que discurrirá en paralelo a la calzada hasta la carretera autonómica. Asimismo, el proyecto contempla la dotación de nuevas plazas de aparcamiento, la instalación de luminarias tipo LED y la plantación de especies silvestres.