La alumna del CEPA de Piélagos Belén Pérez Pelayo, premio Extraordinario de la Consejería de Educación

En la actualidad cursa el Ciclo formativo de grado medio en farmacia y para farmacia

Belén Pérez Pelayo siempre tuvo una espinita, la de sacarse el título de la ESO, un objetivo personal que, sin embargo, fue dejando en un segundo plano por el trabajo y los hijos hasta que recaló en el Centro de Educación de Personas Adultas (CEPA) de Piélagos.

Fue en el verano de 2024 cuando se acercó al edificio de las antiguas escuelas de Quijano donde tiene su sede para recabar información sobre la oferta formativa disponible sin saber que de aquella visita saldría matriculada y comenzaría a cambiar su vida.   Poco tiempo después, cursó Enseñanza Secundaria para Personas Adultas (ESPA) a lo largo de dos cuatrimestres: en el primero, de septiembre a enero, hizo 3º de la ESO  y, en el segundo,  de enero a junio, finalizó 4º.

Metodología semipresencial

Reconoce que no fue duro para ella porque, aunque había que ponerse a estudiar, entregar los trabajos y las tareas “hacía lo que me gustaba”.   En la misma línea, destaca la ayuda no sólo de la metodología semipresencial que desarrolla el CEPA de Piélagos sino de las tutorías que tienen lugar los viernes por la mañana.   “Cualquier duda o problema se podía venir los viernes y era como una clase particular o se les escribía y nos respondían solucionando eso que no habíamos entendido”, rememora.   Belén Pérez Pelayo confiesa que la mayor dificultad la encontró en conciliar la vida académica con la familiar y laboral, pero admite que, una vez en clase, olvidaba todos sus problemas y era al salir cuando los retomaba.   Su esfuerzo valió la pena. Sacó el título de la ESPA con buenas notas por lo que se animó a seguir estudiando y así fue como se matriculó en Ciclo formativo de grado medio en farmacia y para farmacia.

Premio extraordinario de la Consejería de Educación

Mientras realiza el primero de los dos cursos del Ciclo, Belén Pérez Pelayo ha recibido uno de los cinco Premios Extraordinarios que la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria otorga anualmente entre aquellos estudiantes que hayan cursado la Enseñanza Secundaria para personas adultas (ESPA) en alguno de los centros públicos cántabros.   Se trata de un galardón que, más allá del expediente académico, reconoce valores y actitudes tan importantes como los propios conocimientos, entre ellos, el afán de superación, la participación en el centro, el compañerismo o la realización de estudios complementarios a la enseñanza reglada.   “No pensé que me lo merecía”, afirma esta mujer quien sueña con encontrar un trabajo de lo que está estudiando no sin esfuerzo.   “Ahora he descubierto cosas nuevas, como el CANVA y, aunque soy la más mayor me siento joven”, explica esta mujer quien hace hincapié en que lo más bonito de haber vuelto a las aulas es “hacer lo que te gusta y con lo que te sientes bien”.   En su caso, comenta que, aunque siempre le había gustado leer, fue gracias a su paso por el CEPA de Piélagos y una de las tareas propuestas en clase el motivo por el que se hizo socia de la biblioteca municipal de Piélagos que empezó a visitar asiduamente.

De hecho, anima  todo el mundo a seguir sus pasos y volver a estudiar. “Porque no tengo más tiempo, si no vendría a Inglés o a los talleres”, apostilla.   Preguntada por la opinión de sus hijos sobre el camino recorrido hasta ahora responde que “antes se reían, pero ahora también porque saco mejores notas que ellos”.   Aunque trabajaba fuera de casa -por las mañanas- y en casa -por las tardes- , en estos momentos está centrada únicamente en el estudio y concluye: “lo he hecho para cambiar”.

Scroll al inicio