21/06/2024

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Alfonso del Amo-Benaite: «Pesaditos son … «

«Los catalanes quieren leyes justas, a excepción de la ley de aduanas, que debe ser hecha a su medida»

Hemos tenido unas elecciones autonómicas con resultados en donde los independentistas dicen que han ganado porque tienen a Sánchez cogido por ahí. Por otra parte el PSC dice que ha domesticado a este mismo independentismo, pero la realidad nos muestra un pandemónium electoral que seguirá con la endiablada política catalana contaminando tanto la nacional.

Estamos desde las Elecciones constituyentes de 1977 y la Constitución de 1978 en donde se recogen las pretendidas singularidades que dicen merecer los nacionalistas, en donde lo cierto y verdad es que son cuarenta y cinco años de una acción política que supone demasiado hartazgo ante el permanente agravio que estas Comunidades Autónomas llevan esgrimiendo, mientras que un sistema electoral que les otorga una sobre representación que condiciona la política del conjunto de la Nación.

La característica que adorna su comportamiento es una superioridad que pretenden materializar no haciendo las cosas mejor que los demás, sino alcanzando ventaja por medio de atajos espurios. Al final todo queda reducido a : más para nosotros y menos para los demás, lo cual les ha generado una lógica antipatía en amplias capas de la población.

El catálogo de ventajismos soportados es amplio, pero no nuevo, tal como ya dejó escrito Stendhal en 1839 , «los catalanes quieren leyes justas, a excepción de la ley de aduanas, que debe ser hecha a su medida», lo que acabó convirtiendo al resto de España en un mercado cautivo del textil catalán en atención a su «perpetua queja» y desde entonces no han parado: desde el boicot a la Directiva Europea de Servicios cuya aplicación eliminaba barreras y fomentaba la competencia en el mercado interior y que acabó como un imposible. Claro, se les enfadaban los bien «atendidos» botiguers. ¡Qué cosas! La competencia con igualdad de oportunidades para todos.

Otro capítulo que se ha soportado tiene que ver con el cava, en donde el Consejo Regulador votó para restringir las nuevas plantaciones pues según ellos «devalúan el producto», así en crudo, con una face de platino iridiado. Afortunadamente noticias como esta nos han permitido descubrir el magnífico cava extremeño.

Los comportamientos acordes a esta línea de pensamiento de superioridad sobre el resto carente de pudor la ejemplarizó Sánchez Llibre, aquel que fue portavoz en el Congreso de los Diputados de la honorable CiU del molt honorable Jordi Pujol, que mientras presionaban para alcanzar un concierto económico propio que les permita recaudar y administrar todos los impuestos, se oponía a que la Comunidad de Madrid pueda bajar sus impuestos propios.

Esto lo demanda una comunidad necesitada que el resto de españoles pongan el dinero necesario para pagar sus pensiones, que ascienden a 27.000 millones de euros, pues ellos únicamente recaudan por ese concepto 21.000 millones, en una autonomía con las dificultades propias de ser un páramo demográfico, pero que tiene un inversión pública superior el 92 % de la que se ejecutó en Madrid durante 2023, además de la condonación de 15.000 millones de deuda.

Al final cuanto hastío a cuenta de los cercles y los liceus cobardones incapaces de hacer frente al deterioro de su sociedad, con ese, no nos comprenden, como única razón argumental, ventajistas de los monopolios y la concesión administrativa, pero impasibles ante el aumento sideral de los impuestos que les son propios y que en una Nación como la nuestra que es un infierno fiscal Cataluña ocupa el lugar más relevante de este maléfico lugar.  Pero no pasará nada, eso si, mientras continuemos cual mastuerzos intitulados pagando el doble por sus paños …

Autor: Alfonso del Amo-Benaite. Consultor de Mercados & Marketing.

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