20/04/2024

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La Cavada y la Real Fábrica de Artillería, origen de los cañones de hierro del Imperio Español

El final de la producción de la fábrica tiene lugar en 1834

En el Siglo XVII la creciente necesidad por parte de la Corona de España de controlar sus líneas comerciales marítimas lleva a la construcción de los primeros altos hornos en la península que ayudasen a abastecer los numerosos navíos de guerra. La ubicación escogida es Liérganes y La Cavada y las primeras inversiones proceden de los empresarios flamencos Juan Curcio y Jorge de Bande. La cercanía de las materias primas necesarias para la elaboración de los cañones (el agua, el hierro y la madera), la cercanía al mar, a los astilleros y al puerto de Santander son los elementos clave para la instalación de este complejo fabril.

En poco tiempo la producción y calidad de la artillería de esta fábrica lleva a España a la cabeza del desarrollo tecnológico, y los cañones de La Cavada pasan a ser considerados los mejores del mundo durante muchos años. El principal motivo es que el peso de cada cañón consigue reducirse un 25%, algo muy importante si tenemos en cuenta que algunos de los barcos del Siglo XVIII pudo llevar hasta 140 cañones.   Son numerosos los puertos y costas de América y Filipinas que tuvieron que ser protegidos con estos mismos cañones durante la etapa colonial ( Cartagena de Indias, Santiago de Cuba, Veracruz, Acapulco, Isla Margarita…).

La Real Fábrica de Artillería de La Cavada era un importante complejo amurallado que llegó a tener cuatro altos hornos: San josé, Santa Teresa, Ntra Señora del Pilar y Santa Bárbara. Dos hornos de reverbero, besuyo y tina, otros hornos pequeños, obradores y talleres, almacenes, palacio de los olivares, viviendas, edificios para oficios… Existían otros elementos fuera de la muralla necesarios para su funcionamiento, el resbaladero de Lunada, tres presas (Liérganes, La Cavada y Valdelazón), retenes, capillas, ventas, embarcadero…

Entre los restos de la Real Fábrica que se conservan en la actualidad hay que hacer referencia a la puerta principal de acceso, a importantes vestigios de la muralla, red de canales subterráneos, casas de operarios, la casa del intendente con su capilla, edificios, almacenes….  En cifras, la Real Fábrica produjo 26.000 cañones útiles, municiones variadas, millares de piezas destinadas a usos comerciales, domésticos, industriales o de lujo; se pagaron 20 millones de jornales; se consumieron 10 millones de árboles, 300.000 toneladas de mineral de hierro, 250.000 toneladas de carbón vegetal y 15.000 de piedra.   El final de la producción de esta fábrica tiene lugar en 1834, coincidiendo con la pérdida de presencia de España en el mundo y la escasez de materias primas (madera) que encarecería el coste final.  El recinto que alberga la Real Fábrica de Artillería de La Cavada fue declarado lugar cultural (sitio Histórico) en el año 2004.

EL MUSEO DE LA CAVADA

El Museo está situado en el pueblo de La Cavada, en el municipio de Riotuerto en Cantabria. En su interior alberga toda la información sobre lo que supuso la instalación de esta industria, la Real Fábrica de Artillería.  Su discurso expositivo, de sencilla comprensión y muy bien ilustrado, sorprenderá a todos los que se acerquen a visitar el Museo de la Real Fábrica de Artillería de La Cavada. Hay que destacar la maqueta que se encuentra en su interior y que representa el recinto amurallado y dependencias de esta instalación en su estado original, y del que actualmente se conservan elementos distribuidos por el pueblo de La Cavada. En el exterior del museo se pueden observar ejemplos de la producción de esta fábrica como cañones o anclas.

El recorrido del museo comienza con los aspectos históricos y el repaso a las materias primas y su tratamiento: tala de bosques, labores de carboneo, minería y transporte. Continuando con los métodos de fabricación y maquinaria: hornos de fusión y reverbero, máquinas hidráulicas, fraguas, todo ello se apoya en paneles explicativos, audiovisuales y maquetas, entre las que destaca la maqueta general de la fábrica. Esta primera parte se completa con la exposición de escudos, balerío, herramientas, materias primas y productos de pequeño porte.

La segunda parte de la exposición se dedica al grueso de la producción de la Fábrica, es decir, a cañones y anclas. Dispone de piezas de calibre de 48, 24, 18 y 12 libras, así como un ancla de fragata del s. XVIII. Es destacable un cañón de 48 libras de avancarga, fundido en una sola pieza y del mayor calibre jamás fabricado.  El tramo final está dedicado a los navíos de línea y baterías de fortificaciones de costa.
Sobresale la maqueta, a tamaño real, de un fragmento de la segunda batería del navío San Juan Nepomuceno, otra sección del Santísima Trinidad, además de otros navíos y galeones.

VISITAS:  https://www.museolacavada.es/index.php/visitas/

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