El Ayuntamiento de Torrelavega a través de la Concejalía de Medio Ambiente, Salud Pública e Infraestructura Verde, transformará el hormigón del extenso patio del Colegio Mies de Vega en un área arbolada para mejorar el entorno en que desarrollan su actividad los escolares.

Así lo ha dado a conocer el concejal del ramo, José Luis Urraca, que ha explicado que esta iniciativa forma parte de un proyecto de educación medioambiental que se pretende extender a todos los centros educativos de la ciudad, dentro del objetivo del Consistorio para esta legislatura de plantar 2.000 árboles en calles y espacios públicos.

La comunidad educativa del Colegio Mies de Vega, tanto su dirección como el AMPA, han trasladado a la administración local su deseo de «acabar con el hormigón que impera en su extenso patio y poder así naturalizarlo», al considerar que «un espacio verde mejora la salud y promueve una mejor convivencia».

La Concejalía de Medio Ambiente, Salud Pública e Infraestructura Verde ha aceptado la propuesta porque «encaja perfectamente» en el objetivo de plantar 2.000 árboles en espacios públicos de la ciudad.

El Colegio Mies de Vega ha realizado esta propuesta fruto de la observación de los más pequeños, atendiendo a las zonas desaprovechadas y en base a una encuesta realizada a los alumnos de Primaria.

El profesorado ha estado de acuerdo y las familias han apoyado la propuesta aportando ideas con la ayuda de un arquitecto, según destaca el Consistorio.

«Los árboles urbanos moderan las temperaturas tanto en invierno como en verano, amortiguan el ruido, limpian el aire que respiramos, son sumideros de carbono al fijar el CO2, y como ponen de manifiesto numerosos estudios, contribuyen a mejorar nuestra salud, y es indudable que nos hacen más felices», ha valorado el edil del área, que ha precisado que en el caso de los escolares «mejoran el desarrollo sus capacidades en entornos naturalizados».

En cuanto al colegio Mies de Vega, ha indicado que «e va transformar un patio donde sólo hay cemento y hormigón en un espacio más agradable y saludable«, lo que constituye «un bonito reto en el que queremos implicar a todos los centros educativos».

Urraca Casal considera que el patio utilizado por los escolares será «mucho más amable y confortable» y, además, «proporcionará sombra, de la que actualmente carece, muy necesaria en los meses más calurosos». También contribuirá a crear espacios diferenciados dentro del mismo. Se plantarán «varias decenas» de árboles y los trabajos previos comenzarán en las próximas semanas.

Esta iniciativa también responde a un objetivo de educación medioambiental, pues serán los propios alumnos quienes planten los árboles y sean testigos de su crecimiento, haciéndoles partícipes de la iniciativa, enseñándoles la importancia del arbolado «y cómo hemos de cuidarlo y respetarlo», ha indicado Urraca Casal. «Es una inversión en arbolado, en salud, pero también en concienciación y respeto a nuestro patrimonio natural».