La antropóloga e intelectual feminista Rita Segato ha defendido en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) que “una democracia que no es pluralista, que no acepta la pluralidad de presencias, de deseos, de intereses, de sensibilidades, es simplemente una dictadura de la mayoría”, así lo ha manifestado en una entrevista concedida a la UIMP, en el marco del curso que ha dirigido esta semana en el Palacio de La Magdalena, titulado Discriminación, violencia y crueldad como temas del presente. 

“Vivimos en un mundo plural”, ha insistido Segato, quien ha destacado que este es “el mensaje central” que le ha querido transmitir al alumnado “tan diverso” del seminario que dirige. Asimismo, ha añadido que “el pluralismo es una meta fundamental de toda buena política”.

Para la antropóloga, “toda política del enemigo tiende al fascismo”, concepto que ha definido como “una estrategia política, que indica la existencia de un enemigo común para beneficiarse políticamente y arrebañar a la masa en nombre de un enemigo común”. En relación a esta táctica, que ha valorado como “dañina”, ha reconocido que le asusta que “ciertos feminismos” se definan a partir de un “enemigo común”.

Precisamente, en cuanto al movimiento feminista, ha hecho hincapié en que se trata de “una propuesta, una política y un proyecto histórico que beneficia, no a las mujeres, sino a toda la sociedad”. “El feminismo es un movimiento antisistémico y aquello a lo cual se opone es un orden de poder patriarcal”, ha subrayado Segato. Según la entrevistada “es evidente que muchos hombres se instalan en la posición de representar los intereses de un orden patriarcal pero también hay mujeres que lo defienden”.

Asimismo, la antropóloga ha rechazado la idea de un mundo en el que desaparezcan las diferencias entre lo masculino y lo femenino: “No es mi política, no es mi proyecto”. Sobre esta cuestión, cree que “la masculinidad debe transformarse”, porque es perjudicial.

El mandato de masculinidad patriarcal es un mandato en potencia de poder, de demostración de fuerza y capacidad, de conquista, de capacidad de controlar territorios y controlar cuerpos como territorios, que damnifica a los hombres y a las mujeres”, ha sentenciado.

En cuanto a la teoría de la pedagogía de la crueldad, uno de los temas sobre los que gira su seminario, ha explicado que se trata de una forma de entender la realidad que enseña a ver la vida como cosa. “La cosificación de la vida es aquello a lo cual nos habituamos mediante esa pedagogía de la crueldad”, ha insistido la experta.

Según Segato hay “una cantidad de escuelas” -medios de comunicación, videojuegos o burdeles- donde “se ejercita” a la sociedad “a ver los cuerpos, las personas, la naturaleza como instrumento para la adquisición y extracción de riqueza”. “El sujeto cruel”, ha concluido, “es el sujeto que no mantiene una relación vincular y ni afectiva con las personas, ni con los paisajes, ni con la vida”.