ENTREVISTA CON Guillermo Pérez-Cosío Mariscal (Santander, 12-7-1958), concejal de VOX en el Ayuntamiento de Santander. No forma parte del equipo de Gobierno, pero su voto suma la mayoría. Partido Popular 11, Ciudadanos 2 y VOX 1. Esta suma da la mayoría.

1.- ¿Por qué se presentó por VOX a ser alcalde de Santander? Pues mire, mi amor a España, patria común e indivisible de todos los españoles, es lo que me hizo dejar a un lado la profesión de abogado en la que llevaba trabajando 37 años para embarcarme en el proyecto sólido e ilusionante que representa VOX de defensa de España. El comité electoral provincial hizo el resto al nombrarme candidato a la Alcaldía de Santander.

2.- ¿Qué le falta a Santander que no contemple la ideología de VOX? Más días de sol, sin duda alguna.

3.- El santanderino no conoce otra de gobierno que no sea la derecha, por lo tanto no sabemos cómo lo haría el PSOE, el PRC o Unidas Podemos. Lo que hay ahora en Santander no es un Gobierno de derechas. Uno de los partidos de la coalición no habla de otra cosa que de cambio. De hecho, estuvo a punto de hacer alcalde al candidato del PRC hasta que el viento empezó a soplar por otro lado y la veleta giró lo necesario hasta hacer alcaldesa a la señora Igual. Además, ha vetado a VOX en el Gobierno municipal. No creo que ni PRC ni PSOE hubieran llegado más lejos en su relación con VOX si hubieran gobernado Santander.

4.- ¿Ud imagina a la ciudad gobernada por un partido de izquierdas? Ya le digo que en ocasiones me da la impresion de que la izquierda ya nos está gobernando. De otra forma no entiendo el intento de arrinconarnos siendo necesarios para dar estabilidad al gobierno municipal.

5.- ¿Qué le parece esta frase de Winston Churchill: «La alternancia fecunda el suelo de la democracia»? Eso cuénteselo usted a los habitantes de la Baviera, el land más próspero de Alemania. La derechista Unión Social Cristiana, organización hermana de la CDU de la señora Merkel, lleva gobernando sin interrupción desde 1947. La mayor parte de este período con mayoría absoluta.

6.- A Santander Churchill se puede decir que no vino ni de vacaciones, permítame la expresión. Pues quizás se equivoque. Churchill estuvo viajando por España con su amigo Aristóteles Onassis tras abandonar el cargo de premier británico. Si no estuvo en Santander, es casi seguro que pasó cerca.

7.- Ud podía haber entrado en el Gobierno con Gema Igual o Javier Ceruti, ¿alguien le vetó o por qué no entró? Sí, ya sé lo he dicho. Nos vetó el señor Ceruti porque, según reconoció él mismo, así se lo impusieron desde Madrid. Desde luego esta postura es muy sorprendente porque su partido gobierna en cuatro Comunidades Autónomas y en importantes Ayuntamientos como el de Madrid, gracias a nuestros votos y a nuestro sentido de la responsabilidad. En Santander el Gobierno municipal depende de VOX para sacar adelante sus propuestas. Yo del equipo de la señora Igual me fío completamente, pero va a resultar muy difícil que apoyemos alguna iniciativa de Ciudadanos, ni tan siquiera las más secundarias, por la desconfianza que han provocado.

8.- Dígame algo concreto que precise la ciudad y no tenga. Ya que insiste: creo que Santander necesita a VOX en el gobierno municipal para dar una estabilidad a los proyectos municipales de la ahora mismo carecen. Además, este tipo de situaciones de gobiernos en minoría con el tiempo solo pueden ir a peor.

9.- ¿Sería Ud partidario de hacer una maraton festiva para los LGTBI en Santander? Partidario desde luego que no, pero cada cual que haga lo que le parezca oportuno con su libertad. Por supuesto, desde el respeto a los demás y ateniéndose a las elementales normas de decoro y convivencia que a todos nos obligan.

10.- Por último, ¿cree que se debe continuar con la supresión de los nombres franquistas en las calles de Santander? A mí que cambien los nombres de las calles no me parece relevante. La ley está para cumplirla. Lo que me indigna es el intento descarado de manipulación histórica que viene detrás del cambio de nombres. Si nombran como responsables de estas operaciones a historiadores acostumbrados a analizar las fuentes y a tener en cuenta la opinión de los intelectuales de la época, también los de izquierdas, estoy seguro de que aconsejarían reponer los letreros de muchas calles e incluso tengo mis dudas de si no intentarían hacer lo mismo con alguna estatua.