El Ayuntamiento de Santander ha procedido a derribar una edificación ubicada en el número 92 de la calle La Gloria, que previamente había sido declarada en situación de ruina. Los trabajos se han ejecutado de forma subsidiaria y los gastos se repercutirán posteriormente a los propietarios.

El concejal de Fomento y Vivienda, César Díaz, los técnicos declararon el estado de ruina del número 92 de la calle La Gloria, en La Albericia, al presentar el inmueble un mal estado generalizado con una cubierta en situación de derrumbe, derivado del completo agotamiento de la estructura del tejado, siendo su deterioro de tal envergadura que se consideró totalmente inviable su recuperación.

El edil ha explicado que la construcción databa del año 1949 y su uso principal era residencial. La edificación constaba de una planta de geometría rectangular adosada en su orientación este a un inmueble de similares características y una superficie construida total de 52 metros cuadrados.

Tal y como pusieron de manifiesto los técnicos en su informe, la cobertura de teja cerámica de la cubierta, a dos aguas, sufrió un colapso parcial de la estructura, lo que provocó el hundimiento de la misma hacia el interior de la edificación.

«El Ayuntamiento de Santander sigue velando por la conservación y el mantenimiento en buen estado de los edificios de la ciudad, con ayudas y acciones encaminadas a favorecer la reparación de los mismos, y, paralelamente, eliminando los riesgos de aquellos inmuebles en estado ruinoso», ha señalado el concejal de Fomento y Vivienda.

En este sentido, ha recalcado que esta labor se complementa además con ayudas y bonificaciones para facilitar la conservación y mejora de inmuebles, entre ellas los beneficios fiscales para aquellas comunidades de vecinos que quieran realizar este tipo de obras.

«Además de ayudas económicas, el Ayuntamiento de Santander ofrece a los ciudadanos la posibilidad de acogerse a distintas bonificaciones fiscales, como la exención del pago de la tasa por licencia de obras o la reducción del impuesto sobre construcciones en un 75%, con el fin de mejorar el patrimonio edificado en la ciudad», ha añadido César Díaz.

Por último, ha recordado que el Consistorio también ofrece subvenciones para la instalación de ascensores para mejorar la accesibilidad y las condiciones de habitabilidad de los edificios más antiguos del municipio, lo que conlleva una mejora en la calidad de vida para los residentes y especialmente para las personas con discapacidad, los mayores o todos aquellos que tienen dificultades de movilidad.