El Ayuntamiento de Camargo ha sacado a licitación el contrato para contar con desfibriladores externos semiautomáticos en las instalaciones deportivas municipales, como medida preventiva para poder prestar la atención de emergencia necesaria ante aquellas situaciones de parada cardiorrespiratoria que se pudieran producir.

El contrato se licita con un presupuesto anual de 25.410 euros al año, impuestos incluidos, y una duración de dos años, prorrogables por otros dos. Las ofertas se pueden presentar hasta el 23 de mayo a las 14 horas.

Los centros en los que se colocarán estos dispositivos serán La Vidriera, instalaciones deportivas de Cros, La Maruca, los polideportivos Pedro Velarde, Juan de Herrera y Matilde de la Torre, los pabellones de Revilla, Cacicedo, Muriedas y Herrera, las instalaciones de Remo de Punta Parayas, la Bolera El Parque de Cros, y el Campo de Fútbol de Escobedo.

A ellos se ha añadido la Casa Consistorial, al ser un edificio que atiende diariamente a numerosos vecinos.

Los equipos suministrados tendrán que ser seguros y de fácil manejo para usuarios (primeros intervinientes) con sistema de auto diagnóstico, resistentes a las condiciones ambientales de los centros, y que permitan el desplazamiento con todas sus características a las diferentes unidades deportivas de actividad de las IDM, terrenos de juego, salas, graderíos, vestuarios, etc.

Los equipos deberán poder enviar de manera automática alertas a los servicios de emergencia, contarán con localizadores GPS de equipo-paciente, y dispondrán de sistemas de diagnóstico automático mediante electrocardiograma que determine si es necesaria la descarga o impida su activación si ésta no es necesaria.

Además, deberán ser sistemas que puedan aplicarse a población adulta e infantil y contarán con kits de primeros auxilios y unidades de entrenamiento, e igualmente estarán equipados con sistema de protección tipo vitrina o columna, y acompañados con sistemas de señalización adaptados a la imagen corporativa.

FORMACIÓN DE USO

La empresa adjudicataria deberá además prestar la formación que como mínimo se prevé en la ley autonómica por la que se regula el uso de desfibriladores externos, así como formación -tanto inicial como continua- en el manejo de los equipos al personal municipal y en las instalaciones que se determinen.

Dicha ley recoge la posibilidad de que este tipo de desfibriladores automáticos sean utilizados por parte de personal no sanitario en actuaciones inmediatas, para así poder salvar las vidas de personas que se encuentren en situación de parada cardiorrespiratoria, sin riesgos añadidos para los pacientes ni para los primeros intervinientes.

Se busca así dotar de los conocimientos necesarios a los primeros intervinientes, que son aquellas personas que, por su situación laboral o actividad, tienen mayores probabilidades de ser las primeras en contactar con el paciente, identificar la situación de emergencia, alertar a los servicios de emergencia e iniciar las maniobras de reanimación en el lugar del suceso.

La imagen es una ilustración informativa.