La aerolínea irlandesa Ryanair se sitúa a la cabeza en ranking de las diez compañías que más gases con efecto invernadero emiten a la atmósfera, según datos de la Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente (T&E), una clasificación que hasta ahora sólo había estado formada por las plantas térmicas de carbón. El organismo independiente de la UE, asegura sin embargo que hay otras ocho aerolíneas que contaminan a niveles más rápidos.

La mayor aerolínea de bajo coste de Europa por volumen de pasajeros declaró el año pasado 9,9 megatoneladas de gases de este tipo en 2018, un 6,9% más que en el ejercicio precedente, y con un incremento de casi un 50% en el último lustro, según la organización que promueve el transporte sostenible en Europa.

Ryanair se ha convertido en una de las diez principales empresas con más emisiones de gases de efecto invernadero de Europa, una clasificación que hasta ahora sólo había estado formada por las plantas térmicas de carbón.

La compañía irlandesa asegura, no obstante, que está reduciendo continuamente sus emisiones de CO2 para convertirse en la aerolínea más ecológica de Europa. Según sus datos su métrica de CO2 por pasajero por kilómetro es un 25% más baja que el promedio de las otras cuatro aerolíneas más grandes de Europa y un 39% más baja que el promedio de 21 aerolíneas rastreadas a nivel mundial.

El compromiso de Ryanair es alcanzar una tasa de emisiones de 61,4 gramos de CO2 por kilómetro por pasajero para 2030, que es un 8% más bajo que su tasa actual y un 31% más bajo que el promedio de las otras cuatro aerolíneas más grandes de Europa, según defiende en su memoria.

Pero no solo Ryanair contamina, según los datos de la Federación ocho aerolíneas aumentaron sus emisiones de carbono más rápido que Ryanair dentro de Europa el año pasado. Así las aerolíneas de bajo coste Jet2, Wizz Air, easyJet, Vueling y las aerolíneas TAP, Finnair y Lufthansa superaron a la aerolínea con sede en Dublín.

LAS EMISIONES SE HAN DISPARADO UN 26% EN SIENTE AÑOS.

Y es que en general las emisiones de gases con efecto invernadero de la aviación en Europa aunque solo suponen un 4% del total de los sectores, se han disparado un 26% desde 2012.

Así, el pasado año, las emisiones de carbono de las aerolíneas aumentaron un 4,9% en Europa, en contraste con los otros sectores de comercio de emisiones en la UE, que disminuyeron un 3,9% en general.

El gerente de aviación de la Federación Andrew Murphy asegura que «Ryanair es el nuevo carbón» y ha lamentado que el sector de las aerolíneas pague pocos impuestos, esté poco regulado. Por ello reclama que debería introducir un impuesto al queeroseno y forzar a las aerolíneas a introducir fuel sin emisiones para los aviones.

CONTROVERTIDO ESQUEMA DE COMPENSACIÓN.

La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) anticipó un aumento del 3,3% en las emisiones de carbono en los vuelos dentro de Europa el año pasado, pero la Federación asegura los datos oficiales muestran que crecieron un 4,9%, o 1,1 megatoneladas de CO2 más de lo esperado.

«En lugar de imponer impuestos y regular las emisiones de la aviación, los gobiernos están siguiendo un controvertido esquema de compensación de la ONU para la aviación que permitirá que las emisiones de la aviación sigan creciendo. Existen serias dudas sobre la efectividad ambiental de las compensaciones de carbono», lamenta Murphy.